Empresas

“Nuevos cambios regulatorios que harán temblar el mundo de los negocios”

Anna Downarowicz, PhD Credit Risk Expert de SIAG Consulting.

NUEVA REGULACIÓN DE LOS MERCADOS DE DERIVADOS-OTC

Por Anna Downarowicz, PhD Credit Risk Expert de SIAG Consulting

Martes 21 de octubre de 2014
Desde el comienzo de la crisis financiera, los organismos reguladores han ido desarrollando nuevas propuestas para corregir las deficiencias del sistema financiero, limitar el riesgo sistémico y prevenir las crisis futuras.




Una de las principales reformas que tendrá implicaciones importantes para el mundo de los negocios es la nueva regulación de los mercados de derivados OTC “over-the-counter”. Se estima que el mercado OTC con el valor nominal de operaciones cerca de 650 billones de dólares constituye alrededor del 90% del mercado total de derivados. Este gran tamaño y las enormes pérdidas que sufrieron los bancos por la materialización del riesgo de contraparte en este tipo de instrumentos durante la crisis han sido los motivos de la creación de “The European Market Infrastructures Regulation” (EMIR). EMIR, con el objetivo de aumentar la transparencia de los mercados de derivados OTC y reducir el riesgo de contraparte y operacional, introduce el requerimiento de compensación de estos contratos a través de las entidades de contrapartida central (CCPs) y la notificación de información a los repositorios de datos (TRs).

La nueva regulación se complementará con la regulación MiFID II/MiFIR que introducirán los requerimientos de transparencia de las transacciones y su ejecución electrónica obligatoria a través de las plataformas organizadas de trading y con la Directiva de Requerimientos de Capital (CRD IV) para instituciones financieras que implantará en los países de la Unión Europea el Acuerdo de Basilea III.

La nueva regulación será aplicable a todas las empresas financieras y no financieras establecidas en la UE que utilizan los derivados OTC tanto en el ámbito de inversión como de cobertura. Las empresas no financieras dispondrán de una exención de la compensación central obligatoria si no superan un determinado volumen de transacciones.

A la vista de la entrada en vigor de la nueva regulación las empresas tendrán que revisar el marco de su negocio a nivel de estrategia, procesos y funciones dentro de la organización y adaptarlo a la nueva normativa. En particular, EMIR tendrá un gran impacto sobre la operativa de front- y back-office, sistemas informáticos para el procesamiento de transacciones, conexiones a las CCPs y/o “clearing members”, recopilación y envío de datos a los TRs, reconciliación de posiciones, gestión de colateral y liquidez, gestión de riesgos y, finalmente, la operativa legal. La nueva regulación supondrá, además, un importante desafío para las empresas no financieras que en la actualidad no disponen de la infraestructura necesaria para el procesamiento de las transacciones con derivados acorde con los nuevos requerimientos.

Además, hay que tener en cuenta aspectos adicionales del impacto económico de la nueva regulación para las entidades, más allá de las inversiones necesarias para la adaptación de los sistemas existentes. Las empresas que compensen las transacciones de forma central tendrán que realizar un detallado análisis de coste de las operaciones en función de nivel de márgenes y requerimientos operativos de diferentes CCPs y/o clearing members.