Un continuo estado de ánimo precavido mantuvo al dólar demandado el viernes, aunque los principales pares de divisas se negociaron dentro de rango. Las preocupaciones globales por la expansión del Covid continúan marcando el sentimiento de los mercados, con la rentabilidad de los bonos del Tesoro a 10 años en mínimos desde febrero la semana pasada. El principal evento de esta semana será la decisión de política monetaria de la Reserva Federal el miércoles, aunque no se esperan muchas novedades respecto al tapering antes del encuentro de Jackson Hole a finales de agosto. Jerome Powell probablemente hará mayor énfasis en los riesgos económicos a corto plazo debido a la expansión de la variante delta del virus, desatando una mayor precaución a nivel de mercados. El principal experto en enfermedades infecciosas, Anthony Fauci, advirtió que el país se está moviendo en la «dirección equivocada» para combatir la nueva ola del virus, ya que las vacunaciones han decaído. Fauci también afirmó que podría ser necesaria una tercera inyección de refuerzo, especialmente para los más vulnerables. En segundo plano, los mercados se centrarán en las negociaciones en curso para el presupuesto de infraestructura, después de que la última ronda de debates la semana anterior no llevó a ningún acuerdo.
Después de una semana de negociación volátil, la libra esterlina abre la jornada con una dinámica más moderada. Las ganancias graduales de la moneda están siendo impulsadas por una leve mejora en los contagios por Covid durante los últimos cinco días, después de un incremento alarmante en el mes de julio. El mayor ámbito de tensión para la libra sigue siendo el contexto de la salud nacional, algo que han reforzado las autoridades recientemente. El Ministro de Salud Sajid Javid se disculpó por sugerir que “era tiempo de dejar de acobardarse por el coronavirus”, mientras el volumen de contagios en el país se mantiene alto. En otro plano de noticias, los titulares del fin de semana se centraron en la posible eliminación de una compañía china de todos los proyectos futuros de energía, en medio de crecientes tensiones entre China y los gobiernos occidentales. Aunque con limitado impacto sobre la operativa de la divisa, los mercados siguen hoy de cerca este hilo de noticias.
El peso mexicano recupera lentamente terreno frente a sus principales pares, después de retroceder la semana pasada de niveles cruciales. El panorama de inflación doméstico constituye el principal factor de volatilidad de la divisa local, debido a la posible reacción de Banxico en caso de un repunte indeseado de los precios. Esta semana se dirige el foco de atención hacia la reunión de la Reserva Federal que, pese a ser un evento de pocas sorpresas, ofrecerá a los mercados una nueva visión del banco respecto al reciente entorno de riesgos. Un tono de mayor precaución podría desencadenar una respuesta sustancial de los rendimientos del Tesoro, impactando directamente en la brecha de rentabilidad con la deuda mexicana y a la operativa del peso. La publicación de los datos de crecimiento económico mexicano en el segundo trimestre del año también mantendrá a los inversores atentos el próximo viernes, con expectativas medias de una recuperación de 1.8% respecto al trimestre previo.