El índice DXY del dólar se mantiene estable en medio de un entorno mixto de riesgos y en espera de la próxima reunión de la Fed el próximo miércoles. Los inversores esperan nuevos comentarios sobre la agenda del tapering en los meses venideros, aunque es posible que Powell reserve indicaciones más precisas para el evento de Jackson Hole en agosto. Por lo pronto, los inversores pondrán atención al balance de riesgos de la Fed frente a la variante delta del virus y sus potenciales implicaciones para la economía. Por su parte, el ámbito geopolítico vuelve a ocupar un puesto destacado, después de que una reunión de alto nivel entre funcionarios estadounidenses y chinos concluyera el lunes en “punto muerto”. Ambas partes expresaron su preocupación sobre la postura de su oponente, dejando poco margen para el compromiso. Mientras tanto, el plan de infraestructura de los demócratas sigue encontrando obstáculos en el Congreso, con nuevas conversaciones agendadas esta semana. En el frente de datos, los mercados recurrirán hoy a los pedidos de bienes duraderos y la confianza del consumidor.
La libra continuó avanzando ayer frente al billete verde, ya que la moderación del número de contagios diarios ayudó a calmar los temores de otro brote explosivo. El ritmo de nuevos casos registrados cayó por sexto día consecutivo, la primera vez desde febrero con una racha similar, en esta ocasión sin restricciones. Sin embargo, los funcionarios de salud no quieren confiarse demasiado en esta aparente mejoría, sin consenso sobre qué está impulsando la caída de los contagios y si la última ola ha alcanzado su punto máximo. También en la sesión de negociación de ayer, el miembro del Banco de Inglaterra, Gertjan Vlieghe, mostró un tono notablemente más moderado en cuanto a las perspectivas de normalización, aunque sus comentarios hicieron poco eco en el mercado dada su próxima salida. Esta mañana, la libra está nuevamente bajo presión, en línea con una desfavorable evolución de los mercados asiáticos.
El peso mexicano retrocedió moderadamente en el día de ayer frente a sus principales rivales, en medio de un sostenido entorno de preocupaciones por el virus a las que ahora se añaden las tensas relaciones bilaterales entre EE.UU. y China. Si bien el contexto reciente ha sido poco favorable para la cesta de monedas emergentes, el peso mexicano se encamina a ser una de las divisas más resistentes frente al avance del dólar dentro del grupo en el mes de julio. La moneda azteca ha estado soportada por un panorama macroeconómico en progreso, al tiempo que las perspectivas de normalización monetaria se consolidan en el país. Sin embargo, la tensión de los inversores se hace notar en el mercado de opciones y futuros de la divisa, donde se ha ampliado el volumen de posiciones netas cortas contra el peso. En el calendario de hoy se dan a conocer el índice de la actividad económica de mayo y el balance comercial de junio, que deberán reflejar el avance de la economía azteca a medida que progresa la situación sanitaria.