El mismo día, la portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying, informó en una conferencia de prensa que Beijing espera que el Talibán afgano pueda cumplir sus declaraciones positivas, unirse a todos los partidos y grupos étnicos en Afganistán, establecer un marco político de amplia base e inclusivo que se adecue a las condiciones nacionales y obtenga el apoyo público a través del diálogo y las consultas tan pronto como sea posible, y adoptar políticas interna y externa moderadas y prudentes.
Además, Dai Bing, encargado de negocios de la Misión Permanente de China ante las Naciones Unidas, abogó el jueves por los esfuerzos para seguir luchando contra el terrorismo en Afganistán a fin de evitar que vuelva a convertirse en un paraíso para los terroristas.
Durante los 20 años desde que comenzó la guerra antiterrorista en Afganistán, la amenaza del terrorismo no ha sido eliminada. En cambio, el número de organizaciones terroristas en el país ha aumentado de un solo dígito a más de 20, con cerca de 10.000 terroristas extranjeros en el país, advirtió Dai.
También el jueves, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, sostuvo conversaciones telefónicas con su homólogo francés, Emmanuel Macron, y con el primer ministro italiano, Mario Draghi, para analizar la situación en Afganistán.
Putin y Macron destacaron la importancia de garantizar la seguridad de los civiles y de abordar los desafíos humanitarios apremiantes, indicó el Kremlin en un comunicado de prensa.
Ambos expresaron su disposición a ayudar a establecer la paz y la estabilidad en Afganistán a través de la cooperación, incluyendo los esfuerzos realizados en el marco del Consejo de Seguridad de la ONU y del Grupo de los Veinte.
Durante las conversaciones entre Putin y Draghi, ambas partes destacaron la importancia de evitar una catástrofe humanitaria y de garantizar la seguridad del pueblo afgano.
Putin y Draghi enfatizaron la necesidad de contrarrestar aún más la difusión de la ideología terrorista y de abordar la amenaza del narcotráfico emanada del territorio de Afganistán.
Los líderes pidieron consolidar los esfuerzos internacionales para ayudar a establecer la paz y la estabilidad en ese país de Asia Central.
Mientras el caos continúa en el aeropuerto de Kabul en medio de la apresurada retirada de las tropas del ejército encabezado por Estados Unidos, el Grupo de los Siete (G7) procuró el jueves asegurar una estrecha cooperación en la evacuación de personal y el reasentamiento de refugiados.
Los ministros de Relaciones Exteriores del G7, así como el alto representante de la Unión Europea se reunieron en línea y "hablaron sobre la gravedad de la situación y la significativa pérdida de vidas y desplazamiento interno en Afganistán en los últimos días", según un comunicado emitido después de la reunión.
Durante la reunión del jueves los ministros coincidieron que el G7 continuará los esfuerzos para evacuar a las personas vulnerables del aeropuerto de Kabul.
El encuentro de los ministros preparó el escenario para una reunión virtual de los líderes del G7 sobre Afganistán a principios de la próxima semana.