El dólar se estuvo debilitando en todos los ámbitos ayer, ya que una Fed más paciente tras Jackson Hole y señales de mayor estímulo económico en China impulsaron el apetito por el riesgo en todos los ámbitos. Sin embargo, la divisa revirtió gran parte de sus pérdidas intra-diarias tras el fixing de la tarde en Londres, cuando el ajuste de fin de mes favoreció al billete verde frente a la mayoría de los pares. En el mes de agosto, el índice DXY cerró con ganancias de 0,65%, y pérdidas solo frente al NOK y NZD entre sus pares del G10. Este resultado refleja la influencia de las expectativas de política monetaria en las divisas y, de forma amplia, del apetito por riesgo de los inversores en medio de creciente incertidumbre sobre el Covid. Hoy se dan a conocer los índices ISM de agosto, junto a los datos ADP de cambio en el empleo. Este último sentará el tono de expectativas respecto al esperado cambio de las nóminas no agrícolas del próximo viernes.
La libra acabó registrando pérdidas marginales al cierre de la sesión, después de que los flujos de fin de mes alrededor del fixing de las 4pm favorecieran el avance del dólar de manera amplia. Esta mañana, los movimientos en el G10 son limitados ya que los operadores de divisas continúan tomando señales de los mercados de renta fija a tono con los mensajes cambiantes de la política monetaria y las condiciones volátiles del Covid-19. El último lote de datos del Reino Unido tampoco hizo mucho para entusiasmar a la libra. Las empresas británicas orientadas al consumidor, incluidos bares y restaurantes, se volvieron pesimistas sobre las perspectivas en agosto, ya que la escasez de trabajadores para cubrir puestos de trabajo después del cierre aumenta los costos y las dificultades operativas. Una encuesta trimestral realizada por CBI, el grupo empresarial más grande del país, mostró optimismo en -17% este mes, por debajo de una lectura positiva de 47% en mayo. Esta fue la peor lectura desde el confinamiento a principios de año y coincidió con el mayor número de empresas que citaron la escasez de mano de obra como una restricción a la inversión desde que comenzó la encuesta en 1993.
El peso mexicano avanza esta mañana por cuarta sesión consecutiva frente a sus principales rivales, tras tomar ventaja sobre un dólar débil en las últimas jornadas y recibir soporte en el ámbito doméstico. El reporte trimestral de inflación confirmó la adecuación de la política monetaria a un entorno de mayores presiones de precios, enviando señales de mayor atractivo de carry al panorama de la divisa azteca. De todos modos, el debate sobre el curso de Banxico no está del todo cerrado. Comentarios como los de Gerardo Esquivel dan cuenta sobre un impacto limitado de subidas adicionales de los tipos de interés en el perfil inflacionario doméstico. En cualquier caso, el presidente del banco, Alejandro Díaz de León, hace referencia al uso de las reservas internacionales como vía para fortalecer la moneda, una herramienta exitosa en el control de la inflación doméstica. El peso continúa su curso hacia un nivel de soporte psicológico crucial en base a esta narrativa.