Sociedad

En 2035, la mitad de los ingresos de los jubilados dependerán de inversiones inmobiliarias y no de su pensión

LA INVERSIÓN DEL FUTURO

Este sector representa en torno al 80% del ahorro de las familias españolas, de acuerdo con datos del Banco de España

Redacción | Miércoles 08 de septiembre de 2021
Nuestro país tiene un gran problema. Las pensiones públicas están en constante debate. Así, en España no solo se ha aumentado la edad de jubilación, sino que el actual Gobierno ha aprobado recientemente una primera reforma que incluye entre otros elementos, la supresión de los aspectos más polémicos de 2013, como el índice de revalorización de las pensiones (IRP), que limitaba su subida anual a un 0,25% en casos de déficit, o el llamado factor de sostenibilidad. Este último, eso sí, deberá ser reemplazado por un nuevo mecanismo aún sin determinar y que Gobierno y agentes sociales deberán tener listo antes del 15 de noviembre. Además, las pensiones vuelven a ligarse al IPC, lo que tendrá un alto impacto en las cuentas del sistema.

No obstante con esta nueva modificación, más allá de calmarnos lo que provoca es que nos preocupemos aún más ya que medidas como la extensión del número de años considerados para el cálculo de la pensión o los mecanismos de penalización para retrasar la edad efectiva de jubilación de los trabajadores reabre el debate sobre qué pasará cuando nos jubilemos… ¿Seguirán existiendo las pensiones? ¿Me permitirá disfrutar de una buena calidad de vida? ¿Es necesario hacerse un plan de pensiones o un seguro de jubilación para no “llevarnos luego un susto”?

Ante este incierto futuro, es cada vez más lógico y normal que busquemos contar con un “plan B” para completar la jubilación. Es una forma de asegurar el bienestar del resto de tu vida sin depender de factores como la situación económica del país o el Gobierno de turno. Más allá de los planes de pensiones u otros productos específicamente pensados para la jubilación, el sector inmobiliario vuelve a ser el gran centro de inversión de los españoles.

Pero, ¿es una buena opción para complementar la pensión de jubilación? Pau Antó, economista y experto en inversión inmobiliaria, nos habla de la vivienda como forma segura de complementar este subsidio: «Los españoles ven de nuevo la vivienda como una forma atractiva de inversión, especialmente cuando se observa que la rentabilidad por alquiler sube, y el aumento del valor del inmueble».

¿Alguna vez has pensado que puedes llegar a vivir hasta los 100 años? Si la respuesta es no, no es de extrañar, ya que perteneces al gran porcentaje de españoles que dicen no haber pensado en esta posibilidad, y todo pese a que la esperanza de vida en nuestro país, cada vez se alarga más.

Pero hay que indicar que el envejecimiento de la población no es el único factor preocupante a la hora de hablar de pensiones de jubilación. Según el CSIC, la pensión media de los españoles es de 991 euros al mes. Hay que destacar además la brecha existente entre las pensiones de los hombres y las de las mujeres, siendo estas últimas más bajas debido a sus diferentes carreras laborales, ocupaciones o por tener otro tipo de prestaciones.

Ante esto, es necesario pensar en soluciones que permitan a nuestros jubilados una mayor calidad de vida. Una de las opciones con más posibilidades es la monetización de los bienes inmuebles, ya que este sector representa el 80% del ahorro de las familias de nuestro país, de acuerdo con datos de la Encuesta sobre Consumo y Finanzas de los Hogares realizada por el Banco Central Europeo. Además, según esta misma encuesta, en España hasta un 89% de los mayores de 65 años tiene vivienda en propiedad.

Los retos a los que se enfrentan los sistemas de pensiones, con una previsible caída de la tasa de sustitución, está provocando que en muchos países se pongan sobre la mesa, diversas fórmulas para hacer líquido ese patrimonio inmobiliario y que pueda servir de complemento a la pensión de jubilación. Como explica Pau Antó: «llegado el momento de la jubilación, la vivienda es el mejor recurso financiero con el que poder obtener un digno complemento de la pensión, aunque las opciones para sacarle partido sean limitadas y suponen en ocasiones la futura renuncia a la propiedad».

La vivienda como la mejor inversión para el futuro

Según podemos observar en el informe del CSIC, titulado ‘Un perfil de las personas mayores en España 2020’, el 76,7% de los españoles tiene la vivienda en propiedad, alcanzando el 89,2% en la población de 65 y más años. Un dato que pone de manifiesto la creencia de los españoles respecto a la vivienda en nuestro país, considerando que en el último capítulo de nuestra vida, la propiedad tiene un factor determinante, ya que no solo está considerado como un activo de rentabilidad sino también como un bien de consumo duradero.

Uno de cada tres compradores en edad de jubilarse que acuden a alguna agencia inmobiliaria lo hace con el objetivo de blindar económicamente su futuro a través de un complemento mensual a la pensión que percibirá. «En España tradicionalmente se ha ahorrado en vivienda. Sólo el 25% del ahorro es financiero, el resto es ahorro inmobiliario», explica Antó. ¿Cómo transformar la casa en un complemento a la pensión?

Las fórmulas aún son poco conocidas, en un mercado todavía bastante reducido. La hipoteca inversa, la venta de la nuda propiedad o la venta con un alquiler garantizado son algunas opciones. Algunos de los factores que entran en juego son los que comenta Pau Antó: «la edad del propietario es un elemento fundamental ya que a más edad, más capital se podrá obtener y a la inversa, además es complicado renunciar a la arraigada idea de dejar la vivienda a los hijos. Es aconsejable por tanto alcanzar el consenso familiar necesario antes de tomar una decisión».

5 fórmulas para convertir tu vivienda en una renta para la jubilación

Además de la venta y el alquiler, están cobrando fuerza otras alternativas como la nuda propiedad o la hipoteca inversa. Se trata de unas fórmulas que permiten al propietario lograr unos ingresos extra sin tener que marcharse de la vivienda; es decir, manteniendo el usufructo de su hogar hasta su fallecimiento. De la mano del experto en inversión inmobiliaria, Pau Antó, repasamos en qué consiste cada alternativa:

La hipoteca inversa

Utilizar la propia vivienda para obtener un préstamo es una de las fórmulas más evidentes con las que obtener ingresos adicionales que completen la pensión de jubilación. «Este sistema permite que sigas viviendo en la propia residencia, hasta el fallecimiento mientras se va disponiendo de fondos. Son los herederos quienes deben decidir si cancelar la hipoteca, vender la casa para devolver el préstamo o formalizar una nueva hipoteca», explica Pau Antó.

Nuda propiedad

La opción de vender la vivienda en la que se reside a cambio de poder seguir viviendo en ella hasta el fallecimiento es lo que se conoce como venta de la nuda propiedad. El propietario conserva únicamente el usufructo del inmueble de por vida, mientras que el comprador sólo podrá hacer efectivo el disfrute de la casa, cuando el inquilino fallezca.

Según indica Pau Antó: «El perfil de este vendedor es una persona de entre 75 y 80 años. Es una solución para mejorar la calidad de vida de muchísima gente que necesita más dinero para su jubilación, o que ha de afrontar deudas o ayudar a sus hijos”, y añade «las condiciones fiscales son muy beneficiosas, ya que la transmisión de la nuda propiedad de las viviendas habituales está exenta de tributación en el IRPF» .

Venta con alquiler

Frente a la fórmula anterior, por la que se ingresa un pago único, existe otra opción. Es la venta con alquiler garantizado, por la que el vendedor permanece en su casa y sigue pagando un alquiler como inquilino.

El propietario que vende y se convierte en inquilino de su casa no pagará el alquiler de su pensión, sino que ingresará una parte y otra parte se destinará a una bolsa de arrendamiento, de la que abonará el pago mensual del alquiler. Este monedero se irá consumiendo con el tiempo, y es calculada según la esperanza de vida, pero si llega a agotarse, el inquilino no tendrá que pagar nada.

Venta de la vivienda

Otra opción con la que cuenta el propietario de un inmueble es venderlo por completo y convertir el dinero recibido en una renta vitalicia. Al desprenderse de su vivienda tendrá que buscar otro lugar donde residir.

A cambio, el comprador le pagará el precio de mercado (superior a la venta de la nuda propiedad). Con ese capital extra puede constituir una renta vitalicia más elevada. No obstante, como explica Antó: «El gran inconveniente de esta fórmula es que la persona no puede seguir habitando en su vivienda ni puede dejarla en herencia».

Alquiler de la vivienda habitual

Las largas listas de espera y los precios de las plazas residenciales están provocando que muchas familias se planteen la obtención de ingresos a través del alquiler de la vivienda de la persona mayor que necesita los cuidados asistenciales. Esto ayuda a costear este tipo de servicios y permite mantener la propiedad del beneficiario y sus herederos.

El aumento imparable de la esperanza de vida y la baja tasa de natalidad hacen cada vez más insostenible el modelo de pensiones públicas. Todos los estudios (de la OCDE, de institutos de investigación, de universidades...) indican que a medio plazo las pensiones de jubilación deberán ser inferiores a las actuales. No obstante, la querencia de los españoles por comprar casas puede ser una solución a este desafío. Hay muy poco ahorro para completar la pensión de jubilación, pero mucho patrimonio inmobiliario que podría ser utilizado para generar rentas.

«Aquí hay un mercado durmiendo que cuando se despierte, porque las necesidades aprietan, se va a desarrollar muchísimo», concluye Pau Antó.