“En el transcurso de estos años, se nos ha subido la cuota de autónomos, el precio de los alquileres, el coste del agua y ahora también la luz. Todo ha ido subiendo, excepto nuestras comisiones por la venta de alguno de los productos de Loterías y Apuestas del Estado”, ha denunciado el presidente de la Federación Nacional de Puestos de Venta Mixtos de Loterías y Apuestas del Estado (Fenamix), Pep Vallori Cifre.
Estas declaraciones hay que situarlas junto a un dato escalofriante: la venta diaria de este tipo de productos reporta a las arcas del Estado más de 9.000 millones de ventas anuales, de los que, una vez descontados los premios y gastos de infraestructura de SELAE, 1.800 millones se aportan directamente al Presupuesto Generales del Estado y otros tantos miles de millones a la promoción del deporte, la cultura, la investigación, acciones de solidaridad.
Todo, en definitiva, repercute en la sociedad española. En estos momentos, hay 10.900 administraciones de lotería en España. De los que 6.900 son un punto de venta mixto, es decir, tienen una actividad principal, como puede ser un bar o un estanco, aparte de la venta de lotería. Y todos ellos tienen el mismo problema: las comisiones.
Bajo el lema ‘Loteros en lucha’, se ha iniciado un movimiento que pretende que el Estado actúe con justicia ante un sector de la economía que ha sufrido igualmente los estragos del covid-19 y que, de manera ininterrumpida, tanto aporta a la economía española… y a los propios sueños de los españoles.