El próximo domingo 31 de octubre es el día del ahorro. La era digital ha transformado la economía y las formas de inversión. En la actualidad es posible realizar pagos, hacer transacciones y recibir ingresos sin tener que entrar en ningún banco. En medio de esa evolución, las criptomonedas han llamado la atención de muchos inversionistas, que ven en el blockchain la posibilidad de ahorrar sin necesidad de dar su dinero a ningún intermediario. Además, la economía crypto permite “un reparto de los recursos más igualitario, ya que posibilita una forma de inversión paralela que prescinde de las estructuras y burocracia propias de nuestra sociedad”, asegura Emanuele Giusto Kantfish, autor del libro “Crypto Jungla. El Low Cost Llega a las Finanzas”. El mercado de las criptomonedas ha crecido más del 800% durante el año 2021 y se han invertido 15.447 millones de dólares en empresas blockchain durante los últimos nueve meses, según un informe publicado por Blockdata. Durante el último trimestre del año se espera que prácticamente se superen las inversiones realizadas durante todo el año 2020. Durante los próximos meses, el bitcoin podría llegar a alcanzar el valor de 80-100.000 dólares por unidad. Son datos que ponen de manifiesto que, a la hora de pensar en cómo ahorrar, invertir en criptomonedas puede ser una alternativa a tener en cuenta.
Ahorro sin intermediarios
Las finanzas descentralizadas (DeFi) han registrado nuevos máximos históricos en 2021, superando en los 234.000 millones de dólares (desde los 9800 millones de 2020) en valor depositado (TVL), lo que supone un crecimiento de más del 2.000% en el último año.
Según el esquema tradicional, todas las transacciones se centralizan en una compañía, que ejerce de intermediario para realizar el movimiento del capital. Para invertir, recibir dinero o realizar transacciones se depende de los bancos, “y por lo tanto de sus comisiones y condiciones”, reconoce Kantfish. “El mercado de las criptomonedas, sin embargo, funciona a través de una cadena de bloques que permite que se realicen transacciones descentralizando toda la gestión. Todo está programado para funcionar en automático. De esta forma, todos los inversores se convierten en parte de una enorme red mundial con millones de nodos, siendo cada uno partícipe y gestor de los libros de cuentas. Cada inversor es propulsor y beneficiario. Participa tomando un riesgo y recibiendo recompensas”, según asegura Kantfish, “al participar en este modelo se forma parte de una economía colaborativa, un sistema circular que está funcionando perfectamente”.
“El ahorro es el motor del crecimiento del mundo crypto. Los inversores están atraídos por la transparencia y por las altas rentabilidades” comenta Kantfish, “Las finanzas descentralizadas no dependen de intermediarios centrales y, en cambio utilizan los contratos inteligentes, los smart contracts, (mecanismos programados que se ejecutan automáticamente sin necesidad de intermediarios), para prestar o tomar prestado fondos de terceros, intercambiar criptomonedas, especular con derivados, asegurarse contra riesgos y ganar interés en cuentas de ahorro” comenta. Quien decide invertir en criptomonedas puede elegir entre una gran cantidad de productos financieros entre los que se encuentran el staking, yield farming o la propia inversión en bitcoin.
Bitcoin más que un virus es un anticuerpo contra la inflación
“El bitcoin no ha nacido como un virus, es más bien un anticuerpo para resolver los problemas más gravosos del sistema actual. La inflación es el primero” indica Emanuele Giusto Kantfish, que añade “El bitcoin cada vez más es una elección para los particulares, instituciones, bancos y hasta los estados nacionales eligen una reserva como bitcoin para preservar sus fondos de la inflación y, según los economistas, también de la deflación”.
El bitcoin nace con la característica de tener un numero cerrado previsto desde su origen, 21 millones. Nadie podrá incidir sobre la creación de más bitcoin. Por esto mundialmente instituciones, bancos, estados y privados están adquiriendo bitcoin para preservar su capital y revalorizarlo en el tiempo” concluye Kantfish.
Ponderar bien los riesgos
“El riesgo ligado a todo lo digital y la barrera de entrada tecnológica son las principales desventajas que presenta Bitcoin y el entorno DeFi”, tal y como ha asegurado Kantfish. Además, la falta de información para invertir es otro de los inconvenientes “y la que hay es poco entendible”, añade.
“En las opciones de ‘ahorro’ del mundo crypto hay que tener en cuenta los riesgos intrínsecos de un ambiente digital como los posibles hackeos; improbables, pero posibles. También se tiene que considerar la fuerte volatilidad del mercado crypto y la necesidad de investigar a fondo, dada la joven edad de este mercado.” recuerda Kantfish. “Las plataformas centralizadas ofrecen una mayor seguridad porque la entidad central se hace cargo eventualmente de los problemas consecuentes a un hackeo, por ejemplo. Solo hay que invertir en plataformas que ofrecen una reconocida y certificada reputación” advierte Kantfish.
Los piratas informáticos manipulan los contratos inteligentes y pueden robar fondos de la plataforma. Se registraron decenas de ataques exitosos en 2020 y 2021 con diferentes técnicas cada vez. Nunca ha habido ataques capaces de demoler la infraestructura y en algunos casos se devolvió el botín, sin pérdida para los usuarios.
“Los números indican que cada vez más inversores de todo el mundo confían en las DeFi. Los muchos inversores atentos saben que es necesario diversificar, no poner a disposición todos los fondos en un solo exchange o una sola criptomoneda e invertir preferiblemente en las plataformas más sólidas” recuerda Kantfish.