Este actual distrito de Fuencarral-El Pardo, surgido de la división de 1988, es el más grande en extensión de los que conforman el Ayuntamiento de Madrid y es también muy diverso y desigual, tanto que el licenciado Carlos González Esteban hizo un curioso símil entre los procesos de unión de los pueblos de Fuencarral y de El Pardo con las posibles uniones matrimoniales en una conferencia pronunciada el 6 de noviembre de 2018 en el Museo de Historia de Madrid. Afirmó, en el caso de El Pardo, que estaríamos ante un matrimonio por poderes: una unión que produce plenos efectos frente a terceros, pero cada miembro de la pareja mantiene su vida al margen del otro, si bien se reconocen mutuamente entre sí y se respetan, procurando no interferir el uno con el otro, más allá de lo imprescindible. En lo que respecta a Fuencarral, González Esteban dijo que, en contraposición a El Pardo, estamos ante un amor a primera vista, fruto del cual se produce una unión en la que ambos miembros están dispuestos a compartir una vida en común.
Esta desigualdad no puede pasar inadvertida, máxime cuando el actual distrito de Fuencarral El Pardo va a experimentar en el futuro próximo singulares cambios, para los que se deben, en mi modesta opinión, adoptar medidas excepcionales, con la finalidad de ofrecer una atención más eficiente a los habitantes de la ciudad.
Fuencarral, con la puesta en marcha de la Operación Madrid Norte, crecerá exponencialmente en número de habitantes y en número de instituciones públicas y privadas que se instalarán en este emplazamiento. Se necesitarán redoblar los esfuerzos para solventar esta situación inédita.
El Pardo, por otro lado, constituye uno de los bosques urbanos más extensos de Europa. En estos tiempos, donde el cambio climático hace que tengamos que tomar medidas más contundentes con respecto al medio ambiente, considero necesario que la administración municipal redoble los esfuerzos para proteger aún más este espacio natural de primer orden. El más importante pulmón verde de la Villa tiene que tener su propia autonomía de gestión.
Por tanto, mi propuesta de futuro se circunscribe a la segregación de Fuencarral y El Pardo como dos distritos independientes dentro del Ayuntamiento de Madrid. Esta segregación tiene que realizarse por motivos eminentemente prácticos. Rechazo de plano cualquier voz que se alce para segregar o separar territorios, como a los que lamentablemente asistimos casi a diario en otras regiones de España.