Tecnotramit pone en contexto la evolución de la situación del mercado hipotecario de los últimos años: “Nunca hubo razón de alarma ni síntomas de crisis en el mercado español de la vivienda, pues las caídas interanuales en los principales macroindicadores inmobiliarios se debían a una situación coyuntural causada por la inflación y los conflictos bélicos internacionales, que a su vez llevaron al BCE a tomar decisiones deflacionistas en su política monetaria, encareciendo el acceso a la financiación hipotecaria. Y, por supuesto, debe recordarse que en el 2022 se registraron cifras muy favorables tras la salida de la pandemia que hacía que la comparativa interanual del 2023 siempre fuera negativa mes tras mes”.
Además, la compañía subraya que, pese a que el Euríbor vaya a estabilizarse o llegue a descender durante este ejercicio, “el periodo en el que se disfrutó de tasas negativas de los tipos de interés no debe ser considerado normal, todo lo contrario, la situación era realmente anómala”. “Por definición, cualquier préstamo conlleva una serie de intereses. Que la financiación para adquirir una vivienda, que es la compra más importante de nuestra vida, no tuviera apenas coste hace unos años, no significa que un interés de entre el 3% y el 4% sea algo desproporcionado, aunque es entendible que la demanda así lo percibiera debido a que el cambio de tendencia fue bastante repentino”, destaca Tecnotramit.