De acuerdo con el informe sobre Empresas no financieras del Banco de España, la curva de efectivo de las empresas españolas repite el patrón estacional ya visto en 2023 y 2024: tras tocar máximos en la primavera, los saldos líquidos se reducen en los meses de julio y agosto y no recuperan niveles anteriores hasta finales del tercer trimestre. Las principales causas que identifican los expertos en finanzas de empresas son: aplazamiento de pagos a proveedores no críticos durante las vacaciones, caídas estacionales de ingresos en sectores clave (turismo, hostelería, construcción) y retraso de decisiones de inversión y financiación hasta la “vuelta al cole” empresarial en septiembre.
“Cada mes de verano se esfuman de media entre el 2 y el 3% de la liquidez agregada de las empresas. Eso equivale a dejar de tener alrededor de 10 días de caja libre en empresas con márgenes muy ajustados”, explica John Belálcazar, CEO y fundador de Impulsa CFO.
En este contexto, y ante la falta de liquidez, la solución más común sigue siendo la de recurrir al crédito bancario. Según la última Encuesta de Acceso a la Financiación (BCE/Banco de España), el 14% neto de empresas percibe hoy mayor facilidad para obtener crédito que hace un año, gracias a la competencia bancaria y a la reciente pausa en la subida de tipos.
Desde Impulsa CFO, la firma española de servicios financieros bajo demanda, recomiendan, antes de terminar la primera semana de septiembre, hacer una revisión rápida de la caja siguiendo estos pasos: