La Franja y la Ruta

La iniciativa China del Foro de Financieros del Sur Global: ventajas para el Sistema Financiero Mundial

· Por José Luis Barceló, Editor-Director del diario “ElMundoFinanciero.com"

José Luis Barceló Mezquita | Sábado 24 de enero de 2026

De un tiempo a ésta parte la transformación global del Mundo se hace cada vez más patente por las políticas incluyentes multilaterales: todos los actores pueden ser protagonistas en un mundo activo y verdaderamente globalizado y nadie queda al margen ni de las ventajas y beneficios, como tampoco de los costes o amenazas. China ha sabido jugar sus piezas en el tablero internacional, buscando siempre alianzas en clave económica y comercial, pero también acuerdos profundos que siguen bases sociales y culturales, una clave de su prestigio y credibilidad a escala Mundial. China es a su vez respetada como un interlocutor sincero, del que no se esperan sorpresas, y eso le da ventaja como mediador en los graves conflictos que nos acechan. Construir sobre la base de la confianza y la seguridad son la clave del desarrollo de una política exterior de China que es valorada por todos.



A parte de la conocida Iniciativa de la Franja y la Ruta impulsada por la República Popular de China, nos viene a sorprender desde hace unos años con la "Iniciativa del Sur Global”, un conjunto de propuestas y proyectos, como la Iniciativa de Desarrollo Global (IDG) y la Iniciativa de Gobernanza Global (IGG), que buscan promover un orden mundial más equilibrado, justo y multilateral, basado en la cooperación Sur-Sur, el desarrollo sostenible y la construcción de una comunidad de destino compartido. Esta visión “regional” no es reduccionista, sino que busca además asegurar la confianza en un futuro común que permita contar con China como líder y socio clave para países en fase de desarrollo.

No es una sola iniciativa, sino una estrategia que incluye inversiones, proyectos de infraestructuras como las propias de la Franja y la Ruta, transferencia de tecnología y la creación de marcos normativos para fortalecer la capacidad de estos países.

Desde su creación, el Foro de Financieros del Sur Global ha emergido como una plataforma clave para la cooperación económica entre países del Sur Global —un grupo diverso de naciones en desarrollo y economías emergentes que, juntas, representan una proporción significativa del producto interno bruto mundial y contribuyen a gran parte del crecimiento económico global reciente. China ha jugado un papel central en impulsar este tipo de iniciativas, orientadas no sólo a fortalecer la cooperación financiera entre países del Sur Global, sino también a reconfigurar la arquitectura financiera internacional hacia una más inclusiva, equitativa y orientada al desarrollo sostenible.

Esta estrategia, que consideramos clave para la normalización del sistema financiero mundial, cuenta con una serie de elementos clave que vamos a intentar desgranar en este trabajo.

El presidente chino Xi Jinping propuso en 2021 la Iniciativa de Desarrollo Global (IDG), enfocada en la cooperación para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), buscando un desarrollo más fuerte, verde y saludable. Esta iniciativa se ha implementado con la Iniciativa de Gobernanza Global (IGG), que propone un nuevo modelo de gobernanza global más inclusivo y centrado en resultados, combatiendo la fragmentación y promoviendo la equidad.

Por último, se ha puesto en marcha también una ambiciosa Iniciativa de Civilización Global (ICG), que busca fomentar el entendimiento y la amistad entre pueblos, promoviendo el progreso civilizatorio a través del diálogo y la cooperación. Efectivamente, se ha potenciado la cooperación Sur-Sur mediante plataformas como el Foro China-África, en el que China ofrece financiación, tecnología y conocimiento a países en desarrollo, reduciendo asimetrías. Con todo ello se pretende conseguir una Comunidad de Destino Compartido, que es el concepto central que propone una visión de un futuro global más justo y equitativo, donde el Sur Global tiene un papel más protagónico.

Todos estos esfuerzos buscan incrementar la participación y visibilidad de los países del Sur en la agenda global, estableciendo estándares y marcos de cooperación y tratar de crear una serie de “motores” y herramientas financieras que funcionen como un proveedor de recursos tales como financiación, tecnología y conocimiento para proyectos concretos, unos recursos donde el factor humano es clave además.

Y no podemos eludir que todos estos formidables esfuerzos tienen una trascendencia política, porque se han convertido en una verdadera alternativa al Norte Global: se presenta como una alternativa al modelo de desarrollo occidental, buscando un orden más equilibrado y promoviendo la modernización a través de la cooperación. La estrategia de China con el Sur Global es una política exterior multifacética que, a través de iniciativas concretas y un discurso de cooperación equitativa, busca fortalecer su influencia global y redefinir el panorama internacional.

En éste orden de cosas, el Foro de Financieros del Sur Global (Global South Financiers Forum), una iniciativa impulsada por China en 2025, representa un esfuerzo significativo para fomentar la cooperación financiera entre los países del Sur Global. Vamos a acercarnos a el contexto, los objetivos y los resultados del foro, con énfasis en el Consenso de Pekín, analizando cómo esta plataforma contribuye a un sistema financiero mundial más equitativo, inclusivo y sostenible, reduciendo la dependencia de las instituciones occidentales tradicionales y promoviendo innovaciones en finanzas verdes, digitales y de inclusión.

En un mundo caracterizado por desigualdades económicas persistentes y desafíos globales como el cambio climático, la pandemia de COVID-19 y las tensiones geopolíticas, los países del Sur Global —que representan más del 80% de la población mundial y contribuyen con alrededor del 40% del PIB global— han buscado mecanismos alternativos para fortalecer su posición en el sistema financiero internacional.

China, consagrada ya como la mayor economía del planeta, ha emergido como un actor clave en esta dinámica, promoviendo iniciativas que fomentan la solidaridad Sur-Sur y desafían el dominio de instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, dominadas por potencias occidentales.

El Foro de Financieros del Sur Global, celebrado en Pekín del 19 al 21 de marzo de 2025 bajo el lema "Iluminando el Sur Global", es un ejemplo paradigmático de esta estrategia. Organizado por entidades como la Oficina de Trabajo de Marca de la Agencia de Noticias Xinhua, el Servicio de Información Económica de China y otros medios financieros nacionales, el foro reunió a funcionarios gubernamentales, representantes de instituciones financieras, expertos y académicos de más de 30 países y regiones constituyendo un hito clave en el diálogo entre los diversos continentes. Se debatió mucho acerca de los desequilibrios territoriales y se puso énfasis en los modelos diferentes de desarrollo en cada continente.

El objetivo principal del Foro fue explorar modelos de cooperación financiera, difundir conceptos innovadores y inyectar nuevo impulso a la estabilidad y prosperidad de la economía global, con énfasis en áreas como las finanzas tecnológicas, verdes, inclusivas, de pensiones y digitales.

El Foro vértebra intereses a veces incluso contrapuestos, y el reto crucial es el de constituir como una herramienta de crecimiento global que aporta ventajas para el sistema financiero mundial. Se estructura en secciones que cubren el contexto histórico, la descripción del foro, sus resultados clave —como el Consenso de Pekín— y un análisis detallado de los beneficios, incluyendo la promoción de una gobernanza global más equitativa, la diversificación financiera y el apoyo al desarrollo sostenible. Finalmente, se abordan desafíos potenciales y se concluye con perspectivas futuras.

Contexto Histórico: el Sur Global y el rol de China

El concepto de "Sur Global" surgió en la década de 1970 para describir a los países en desarrollo de Asia, África, América Latina y Oceanía, unidos por experiencias compartidas de colonialismo, subdesarrollo y marginación en el orden internacional. En las últimas décadas, estos países han experimentado un crecimiento económico notable, contribuyendo con más del 50% del crecimiento mundial en años recientes, con un comercio intra-Sur que supera el 25% del total global y flujos de inversión extranjera directa que representan un tercio de los mundiales. Sin embargo, persisten vulnerabilidades: dependencia de materias primas, exposición a choques externos y un acceso limitado a financiamiento asequible, exacerbado por la arquitectura financiera global dominada por el Norte.

China ha posicionado estratégicamente como líder del Sur Global, identificándose como el "país en desarrollo más grande del mundo" y promoviendo la solidaridad a través de iniciativas como el Foro de Cooperación China-África (FOCAC), el BRICS y la BRI. Lo cierto es que no se considera ya a China como un país clásico en el concepto “en vías de desarrollo”, sino un país ya plenamente desarrollado que ha evolucionado vertiginosamente en el último cuarto de siglo a una velocidad nunca antes vista en la historia de la humanidad.

Lanzada en 2013, la BRI ha invertido miles de millones en infraestructura en más de 150 países, facilitando corredores económicos como el Corredor Económico China-Pakistán, que ha mejorado la conectividad y el desarrollo local. Además, propuestas como la Iniciativa de Desarrollo Global (GDI), la Iniciativa de Seguridad Global (GSI) y la Iniciativa de Civilización Global buscan reformar la gobernanza mundial hacia un modelo multipolar más inclusivo.

En este contexto, el Foro de Financieros del Sur Global emerge como una extensión financiera de estas esfuerzos, respondiendo a la necesidad de una "nueva orden financiera internacional más justa, equitativa e inclusiva". Los participantes destacaron cómo la cooperación financiera Sur-Sur puede abordar brechas Norte-Sur, promoviendo soluciones innovadoras en financiamiento verde y digitalización para mitigar riesgos como el cambio climático y las tensiones geopolíticas.

Descripción del Foro de Financieros del Sur Global

El foro de 2025 fue un evento de tres días que incluyó foros paralelos y actividades de apoyo sobre temas candentes como la innovación tecnológica, la inteligencia artificial en búsquedas y las finanzas digitales y que ahora se propone como proyecto permanente, con convocatorias de Foros y Cumbres periódicas donde la evolución de las políticas de desarrollo puede ser evaluable.

Patrocinado por corporaciones como China State Construction Engineering Corporation y Fenjiu Group, atrajo a una audiencia diversa, incluyendo banqueros, reguladores y académicos de países tan diferentes y distantes como puedan ser Pakistán, Cuba, Sierra Leona o Bangladesh, además de otras decenas de países de Europa, Asia, África, Oceanía o América.

Los debates se han venido centrando en vocalizarse sobre las oportunidades y desafíos en los sectores financieros del Sur Global, enfatizando el rol de la comunidad financiera en reformar el sistema internacional.

Por ejemplo, Inayat Hussain, director ejecutivo del Banco Estatal de Pakistán, elogió la BRI por proporcionar recursos financieros y asistencia técnica que impulsan el desarrollo infraestructural. Por su parte, Silvia Pavoni, editora en jefe de The Banker, abordó el crecimiento paralelo de los sectores bancarios en el Sur Global, liderados por instituciones chinas.

Otro ejemplo fue el de Yamile Berra Cires, vicepresidenta primera del Banco Central de Cuba, quien abogó por reformar la arquitectura financiera internacional para contrarrestar bloqueos unilaterales, destacando el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) de los BRICS como alternativa. Jonathan Titus-Williams, viceministro de Sierra Leona, llamó a enfoques de financiamiento innovadores y colaborativos para enfrentar crisis globales. Mohammad Nazmul Haque de Bangladesh subrayó cómo la cooperación Sur-Sur ha financiado infraestructura esencial, promoviendo la integración económica regional.

Resultados Clave: el Consenso de Pekín

El logro más destacado fue la adopción del llamado “Consenso de Pekín”, un documento público que establece una especie de “hoja de ruta” con principios para la cooperación financiera entre países del Sur Global. Sus puntos clave incluyen:

  • Liberar la vitalidad del mercado y identificar áreas clave para la cooperación multilateral, creando un entorno favorable para el comercio e inversión transfronterizos.
  • Impulsar la asistencia mutua, aumentando el apoyo financiero a infraestructura, seguridad alimentaria y salud pública, mientras se combaten actividades financieras ilegales.
  • Mantener la estabilidad financiera global y abogar por un nuevo orden financiero internacional más justo e inclusivo.
  • Avanzar en la transición verde, desarrollando productos financieros verdes adaptados a las condiciones nacionales de países en desarrollo.
  • Profundizar la apertura y cooperación para construir una economía mundial abierta.
  • Mejorar intercambios y aprendizaje mutuo para prosperar la cultura financiera y promover intercambios diversificados. Este consenso enfatiza la creación de mecanismos de cooperación financiera, promoviendo el uso de monedas locales en transacciones para reducir riesgos de volatilidad del dólar estadounidense.

Fortalecimiento de la Cooperación Financiera Sur–Sur

Uno de los éxitos más visibles asociados con la iniciativa china es el fortalecimiento de la cooperación financiera Sur–Sur través de instrumentos concretos y acuerdos de financiación.

Esto incluye varios mecanismos y resultados directamente vinculados al enfoque del foro como son la diversificación de Servicios Financieros, dado que China ha movilizado una gama de servicios financieros diversificados que facilitan el acceso a crédito, cooperación en emisiones de bonos, fondos conjuntos, financiamiento de infraestructuras y apoyo al comercio exterior. Instituciones como el Banco de Exportación e Importación de China (China Eximbank) y otros fondos especializados han invertido en múltiples proyectos que abarcan infraestructura física, servicios sociales, energía y logística, ampliando la base de cooperación económica entre los países del Sur Global.

Este enfoque ha permitido que países tradicionalmente marginados de las principales fuentes de financiamiento global accedan a recursos para proyectos críticos, mejorando su conectividad, resiliencia económica y capacidad productiva.

Por su parte, además se han desarrollado proyectos de éxito en diversos sectores que dinamizan el crecimiento compartido. No cabe duda que si hay un país que puede servir de modelo acerca de como lograr un desarrollo efectivo y un avance de su sociedad y de su economía esta es justamente la del ejemplo de China, que puede servir a todos de inspiración para lograr mayores objetivos. Durante el foro se han venido destacando proyectos concretos que ejemplifican el impacto de la cooperación financiera. Estos incluyen inversiones en infraestructura, seguridad alimentaria, salud pública y servicios sociales, financiados o cofinanciados por instituciones financieras chinas y socios del Sur Global.

Si bien los montos individuales pueden variar, la acumulación de inversiones en decenas de proyectos ha generado ya efectos multiplicadores en economías locales, especialmente cuando se integran con programas de desarrollo nacional y regional.

Aunque el foro no es, por sí mismo, un organismo de toma de decisiones multilaterales globales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, su enfoque colaborativo contribuye a la demanda de reformas en el sistema financiero internacional. Esto incluye propuestas para fortalecer la representación de países en desarrollo, facilitar el acceso a liquidez en tiempos de crisis y mejorar la eficacia de los mecanismos financieros globales.


Ventajas para el Sistema Financiero Mundial

La iniciativa que ha lanzado China ofrece múltiples ventajas al sistema financiero global, fomentando una gobernanza más equitativa.

En primer lugar, promueve la diversificación de fuentes de financiamiento. Los países del Sur Global, vulnerables a choques externos, ganan acceso a canales alternativos como los proporcionados por China a través de créditos, fondos de cooperación y financiamiento en bonos. Esto reduce la dependencia de instituciones occidentales, que a menudo imponen condicionalidades estrictas, permitiendo un desarrollo más autónomo. Los cambios, evoluciones y desarrollos en las diversas partes del mundo ofrecen velocidades diferentes, y no permiten evaluar de forma homogénea los diferentes grados de desarrollo, lo que impide a su vez que puedan buscarse indicadores comunes. Esta iniciativa quiere buscar fórmulas que permitan desarrollos justos, equitativos y medibles, donde las reglas del juego sean iguales para todos.

En segundo lugar, la iniciativa impulsa la estabilidad económica global. Al fomentar la cooperación Sur-Sur, el foro ayuda a mitigar riesgos sistémicos, como los derivados de tensiones geopolíticas o crisis climáticas. Por ejemplo, iniciativas como la Asociación de Inversión y Financiamiento Verde (GIFP) introducida en foros de la BRI, facilitan inversiones en energías renovables, contribuyendo a la transición verde. Tercero, avanza en finanzas inclusivas y sostenibles.

El énfasis en finanzas verdes y digitales empodera a economías emergentes para abordar el cambio climático y la brecha digital, pues además en los territorios del planeta menos desarrollados y con menos población donde se encuentran la mayor pare de los recursos naturales. Es una contradicción, si, pero es también una realidad tozuda.

China ha obtenido ademas un logro significativo de la iniciativa ha sido el avance en la internacionalización del renminbi (RMB) como moneda de transacción en la cooperación Sur–Sur. Un ejemplo claro es la promoción del uso del renminbi en transacciones bilaterales, especialmente en América Latina, donde instituciones bancarias han comenzado a adoptar el sistema de pagos interbancario transfronterizo basado en yuanes (CIPS). Este tipo de acuerdos reduce la dependencia del dólar como principal moneda de comercio internacional, lo que puede disminuir costos de transacción y volatilidad para los países involucrados. Además, China ha estado promoviendo el establecimiento de fondos de cooperación financiera (como el Fondo de Cooperación China-América Latina y otros mecanismos bilaterales/multilaterales), que ofrecen distintas formas de financiamiento estructurado para apoyar proyectos de desarrollo prioritarios.

Una buena parte de los participantes que han tomado parte en las cumbres y foros, expresaron optimismo en soluciones innovadoras para financiamiento climático, con China ofreciendo canales de bajo costo para proyectos de energía renovable. El foro también puso un fuerte énfasis en finanzas verdes y tecnologías financieras innovadoras, reconociendo la importancia de movilizar capital hacia proyectos que promuevan un crecimiento bajo en carbono y sostenible. La cooperación en finanzas verdes no solo integra criterios ambientales y sociales en la financiación de proyectos, sino que también abre oportunidades para atraer inversiones internacionales en energía limpia, infraestructura resiliente al clima y soluciones innovadoras que apoyan la transición energética.

Una de las mayores ventajas de estas políticas de cooperación impulsadas por China es el de fortalecer la voz del Sur Global en la gobernanza internacional. Al reunir a financistas y reguladores, el foro desafía jerarquías existentes, promoviendo un multipolarismo financiero que beneficia a todos al inyectar vitalidad en un sistema estancado. Esto alinea con objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la ONU, complementando la cooperación Norte-Sur con énfasis en autosuficiencia mutua.

Podemos ya comenzar a evaluar el impacto obtenido por esta iniciativa de China, que principalmente ha fomentado la innovación cultural y técnica. Los intercambios en el foro han promovido ya una "cultura financiera próspera", adaptando prácticas a contextos locales y mejorando la resiliencia global. Los éxitos financieros de la iniciativa china en el Foro de Financieros del Sur Global pueden entenderse en varios niveles muy concretos:

1.- Consolidación de plataformas de cooperación: la creación y aprobación del Consenso de Beijing da claridad y dirección a las prioridades financieras compartidas entre los países del Sur Global.

2.- Ampliación de instrumentos financieros: China ha impulsado financiamiento diversificado que va más allá de préstamos tradicionales, incluyendo fondos de cooperación y servicios financieros integrales.

3.- Internacionalización de monedas y sistemas de pago: el uso creciente del renminbi en transacciones y liquidaciones fortalece alternativas al dólar, lo que puede redefinir gradualmente la estructura de pagos globales.

4.- Integración de finanzas verdes y digitales: el enfoque en sostenibilidad y tecnología financiera mejora la calidad de las inversiones y atrae capital hacia sectores prioritarios para el desarrollo.

5.- Impulso a la cooperación Sur–Sur: la plataforma del foro ha generado acuerdos y entendimientos que pueden traducirse en inversiones más sólidas y cooperación a largo plazo.

Desafíos y críticas

No podemos aquí dejar de eludir al formidable trabajo que queda por delante, y que no debe ser adjudicado en solitario a China: la iniciativa debe contar con el trabajo conjunto de todos los actores globales, los responsables económicos y financieros de los diversos Estados del Mundo, pero también con el apoyo de sus gobernantes porque no podrá ejercerse una verdadera gobernanza global sin la concurrencia de todos los que somos responsables del presente de nuestro Planeta, pero también de su futuro para las generaciones venideras.

A pesar de sus ventajas, no cabe duda de que la iniciativa enfrenta desafíos. Los más críticos argumentan que la influencia china podría generar dependencias de deuda, como en algunos proyectos de la BRI. Además, las tensiones geopolíticas, como las que puedan presumirse entre China y Occidente, podrían limitar la participación y suponer alguno de sus mayores escollos. Y que duda cabe de que una de sus mayores amenazas es la decepción o la desilusión: los que esperen éxitos personales, rápidos e instantáneos, no caben en una iniciativa de transformación cuyos resultados quizás solo puedan comenzar a disfrutarse en los próximos decenios. Queda claro que el enfoque en cooperación inclusiva mitiga estos riesgos.

El Foro de Financieros del Sur Global representa una pieza importante en la estrategia más amplia de China para fortalecer la cooperación económica entre países en desarrollo, promover una mayor voz del Sur en los asuntos financieros globales y crear alternativas que complementen las estructuras financieras tradicionales.

Aunque todavía existen desafíos —como los mencionados y la necesidad de garantizar sostenibilidad de deuda y transparencia financiera— los avances en cooperación, inversión y acuerdos financieros muestran que la iniciativa está produciendo resultados tangibles en pro de un sistema financiero internacional más justo y equilibrado.

Finalmente, debemos mencionar que Foro de Financieros del Sur Global representa un paso audaz de China hacia un sistema financiero mundial más equitativo y sostenible. Sus ventajas —diversificación, estabilidad, inclusión y empoderamiento— no solo benefician al Sur Global, sino que enriquecen el ecosistema financiero global, promoviendo un futuro multipolar mucho más seguro que el actual.

Futuras ediciones del Foro podrían expandir su impacto, consolidando a China como líder en la reforma financiera.

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