El objetivo de @aslan es acelerar la transformación digital en empresas y administraciones públicas, promoviendo el intercambio de conocimientos y la divulgación de nuevas tecnologías. Representa a una gran comunidad de fabricantes de TI, proveedores de servicios gestionados y cloud, distribuidores y expertos en redes inteligentes e inteligencia artificial (IA). Organiza eventos destacados a nivel nacional, siendo el congreso anual ASLAN una cita referencia para el sector tecnológico. Alberto Pascual acumula una extensa experiencia como emprendedor y directivo en compañías globales Fortune 100, liderando procesos de transformación y gestión del cambio, mediante el empleo de la tecnología como factor de innovación disruptiva.
Pregunta: El Congreso ASLAN de este año se ha celebrado bajo el lema: ¿Agentes IA, resiliencia, activos digitales,…? ¿Qué se ha querido plasmar desde la asociación con esta pregunta?
Respuesta: Este año desde @aslan hemos querido lanzar una reflexión sobre el momento de cambio tecnológico que estamos viviendo. No queríamos anunciar una tecnología concreta, sino mostrar el momento actual lleno de oportunidades a la vez que incierto.
La pregunta incorpora la resiliencia y los activos digitales porque la tecnología no puede analizarse de forma aislada. En un contexto geopolítico incierto y de creciente sofisticación de las amenazas, la continuidad del negocio, la protección del dato y la capacidad de recuperación tras un incidente son tan estratégicas como la innovación.
El futuro significa ordenar, gobernar y proteger los activos digitales, comprendiendo que la tecnología debe formar parte del modelo económico y no ser un servicio accesorio y aislado.
Pregunta: ¿Qué supone el actual contexto geopolítico para la industria tecnológica en España?
Respuesta: El actual contexto internacional obliga a las compañías a replantear la dependencia tecnológica y a recuperar la autonomía en sectores estratégicos, como es el tecnológico.
En estos momentos vemos cómo la industria IT está directamente condicionada por tensiones internacionales, por la seguridad, la disponibilidad de componentes y la necesidad de garantizar infraestructuras críticas resilientes.
Para España esto implica pensar en su dependencia tecnológica y minimizar los “puntos únicos de fallo”. Para ello hay que diversificar tanto proveedores, como capacidades y modelos. La soberanía tecnológica debe ser hoy una prioridad para proteger la competitividad y la continuidad de las empresas y de las administraciones públicas.
Pregunta: ¿Qué diagnóstico se puede hacer hoy en día de la industria IT en nuestro país con respecto a Europa?
Respuesta: Nuestra industria IT ha avanzado significativamente en estos años y hoy ocupa una posición altamente competitiva dentro del contexto europeo, especialmente en ámbitos como la conectividad, la adopción cloud, la ciberseguridad o la inteligencia artificial.
A pesar de ello, aún existen diferentes velocidades, especialmente en la ejecución de los proyectos o en la disponibilidad de talento especializado. España cuenta con un ecosistema tecnológico sólido y diverso, pero debemos mantener la inversión y mejorar la colaboración públicoprivada para no quedar rezagada.
Pregunta:¿ Qué papel está jugando la inteligencia artificial en las empresas españolas?¿Cómo están percibiendo los directivos estas tecnologías, grado de adopción…?
Respuesta: La inteligencia artificial podríamos decir que ya es una palanca de productividad y competitividad.
Estamos ante una herramienta estratégica, transversal, que ya no se limita al departamento tecnológico, sino que se extiende a todas las áreas operativas. Los datos nos muestran cómo la adopción crece, con presupuestos específicos y proyectos orientados a casos de uso concretos que mejoran la eficiencia, reducen costes y agilizan la toma de decisiones.
No obstante, persisten desafíos importantes como la mencionada escasez de talento, pero también la necesidad de datos de calidad.
Pregunta: Cada vez la tecnología tiene más peso en la economía del país, ¿hacia dónde podemos llegar?
Respuesta: Como decimos, la tecnología ya no actúa solo como un apoyo, sino como un elemento sobre el que se construyen los modelos de negocio, que impulsa la productividad y mejora la competitividad de los países.
Por ejemplo, en un contexto de envejecimiento demográfico y presión sobre el estado del bienestar, tecnologías como la inteligencia artificial y la robótica son clave para sostener el crecimiento económico. Si se acompaña de inversión, talento y un marco regulatorio adecuado, nuestro país puede avanzar hacia una economía más eficiente, resiliente y de mayor valor añadido, capaz de competir en un entorno global cada vez más exigente.
Pregunta: La Asociación @aslan ha visto cómo ha evolucionado el mundo tecnológico, con este conocimiento, ¿cuál es el futuro, hacia dónde vamos?
Respuesta: El futuro pasa por aceptar y entender que estamos ante una convergencia de tecnologías disruptivas, con la inteligencia artificial como eje vertebrador. Nos dirigimos hacia entornos más automatizados, conectados y dependientes del dato, donde la ciberresiliencia y la soberanía tecnológica serán determinantes.
Pero este futuro no es solo tecnológico. Debemos tener una visión humanista que no olvide a las personas.
Por nuestra parte, desde la asociación continuaremos siendo una plataforma de conexión, divulgación y generación de consensos entre industria, administraciones y alta dirección, anticipando los cambios y ayudando a convertir la tecnología en un verdadero motor de progreso económico y social.