Los escandalosos y preocupantes casos judiciales que afectan al gobierno y al partido en el poder convulsionan cada día más la agónica legislatura, la más inestable y explosiva de la democracia, que podría desembocar en adelanto electoral. Una petición que no solo exige la oposición (PP, VOX y UPN) con 171 diputados, junto a socios coaligados como PNV, Junts o Coalición Canaria, e incluso sectores críticos del partido en el poder, además de los propios ciudadanos (seis de cada diez que piden la convocatoria de urnas). Tanto el ejecutivo como el PSOE se han convertido en un auténtico lodazal en su intento de tapar la corrupción. El último caso abierto en la Audiencia Nacional indaga la trama para "desestabilizar” los procedimientos judiciales -hasta diez- que afectan al entorno del presidente, con extorsiones a jueces, fiscales, policías, guardias civiles y periodistas molestos para Moncloa.
Carrusel delictivo y conspiración
Transformado en el mayor entusiasta del Papa anti-Trump para congraciarse con el electorado católico, Sánchez hace oídos sordos e incluso se mofa del torrente de casos de corrupción, incluida la imputación de su antecesor y ex presidente Zapatero. Su estrategia es entretener al personal con la visita de León XIV, el mundial de fútbol y las vacaciones parlamentarias hasta septiembre. El líder de la oposición, Núñez-Feijóo denuncia el “carrusel delictivo” y la irrespirable situación que rodea al ejecutivo, al tiempo que pregunta al presidente cuántos juicios más puede soportar, además de nuevas redadas, comisiones, mordidas o incluso dinero escondido, sin disolver las Cortes. El resto de socios de investidura se atrincheran junto a él desempolvando la teoría de la conspiración, incluso de EEUU, cuyo embajador advirtió esta semana de la grave custodia de datos de la seguridad internacional por la tecnológica china Huawei contratada por Adif y el Ministerio del Interior. Huyendo de la quema, la ex dirigente de SUMAR y todavía vicepresidenta del ejecutivo, Yolanda Díaz, especula con su salida del gobierno antes de dejar la política.
Diez causas abiertas
Ya son 10 las causas judiciales que cercan al presidente del Gobierno en los tribunales. El caso del Fiscal general del Estado condenado, el de su mujer por hacer negocios privados, el de su propio hermano por enchufismo, el caso de la aerolínea Plus Ultra y las comisiones pagadas por su rescate cuyo principal beneficiario habría sido el ex presidente Zapatero, la compraventa de material sanitario y mascarillas durante la pandemia, la presunta financiación irregular del PSOE, el presunto amaño de obra pública del ministerio de Transportes, el caso Hidrocarburos de compra-venta de petróleo y fraude del IVA, la trama del Partido socialista para extorsionar la investigación de jueces, policías y medios de comunicación, y la investigación de la campaña electoral del PSC en Cataluña en 2024.
Zapatero y su infraestructura clientelar
La investigación de la Audiencia Nacional sostiene la existencia de una "trama organizada" de tráfico de influencias, organizada y liderada por el ex presidente del Gobierno, al utilizar sus contactos personales y la capacidad de acceso a altos cargos de la Administración al servicio de terceros interesados en obtener decisiones favorables. Tal estructura estable y jerarquizada habría cobrado comisiones por su intermediación en el polémico rescate de Plus Ultra, por valor de 53 millones de euros. La aerolínea cuasi quebrada ha terminado por destapar el entramado de una treintena de implicados entre empresarios, directivos, intermediarios y personas del entorno más próximo del ex presidente del Gobierno.
Según otra vía de investigación, China habría compensado también a Zapatero con cupos de petróleo venezolano por ayudar a implantar el 5G de Huawei en España. La operación de blanqueamiento de la tecnológica china iniciada por Zapatero arrastró a Pedro Sánchez a un respaldo explícito, desmarcándose de sus socios de la UE y EEUU, pese a las advertencias de la OTAN sobre la compañía acusada de espionaje que pone en riesgo las comunicaciones y la ciberdefensa europea.
Son muchos ya los escándalos y las investigaciones judiciales que afectan al PSOE y al entorno del Gobierno. La acumulación de casos deja claro que no se trata de episodios aislados o fruto de oscuras conspiraciones. Demuestran, al contrario, que atañen al núcleo del poder que ha gobernado en España los últimos ocho años, con un presidente que debería disolver el Parlamento que desprecia y convocar elecciones.