Economía

El Fondo de Reserva de las pensiones concentra todo su riesgo en deuda española y rinde muy por debajo de los planes privados

Datos oficiales del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que alcanzó, a 31 de marzo, un importe de 15.267 millones de euros.

· Un análisis de la consultora económica De Madrid a Europa constata que el 93% del crecimiento registrado por el Fondo en 2025 procede de una cotización nueva sobre el trabajo, no de ahorro del sistema, mientras su cartera sigue sin diversificar y su rentabilidad a diez años apenas alcanza el 0,12%

Redacción | Martes 21 de julio de 2026

La consultora económica De Madrid a Europa analiza, en su informe La hucha que no ahorra, la situación del Fondo de Reserva de la Seguridad Social a cierre de 2025. El análisis se basa por completo en los datos oficiales del informe que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, a través de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, remitió a las Cortes Generales en cumplimiento del artículo 127 de la Ley General de la Seguridad Social. Según esos datos, el Fondo cerró el ejercicio con 14.069,81 millones de euros, su nivel más alto desde 2013. Casi todo ese crecimiento, sin embargo, tiene un origen concreto: el 92,8% del incremento registrado el año pasado, 4.356 de los 4.693 millones ganados, procede del Mecanismo de Equidad Intergeneracional, una cotización nueva sobre las nóminas en vigor desde 2023 y cuyo tipo vuelve a subir en enero de 2026, y no de un superávit del sistema de pensiones.



El informe pone el acento, sobre todo, en dos cuestiones que considera especialmente preocupantes. La primera es la composición de la cartera. Los 13.683,70 millones de euros del Fondo están invertidos al cien por cien en deuda pública española, pese a que la normativa vigente permite diversificar hasta el 55% en deuda soberana de otros países de la eurozona. Para De Madrid a Europa, se trata de una concentración de riesgo que ningún gestor institucional asumiría de forma voluntaria: el mismo Estado que emite la deuda que compra el Fondo es, a la vez, el garante último de las pensiones que ese Fondo debería proteger, de modo que un deterioro de las cuentas públicas golpearía a la vez al valor de los bonos en cartera y a la capacidad del sistema para sostener el gasto.

La segunda es la rentabilidad. Medido a diez años, el Fondo ha rentado un 0,12% anualizado, frente al 3,70% que ha obtenido de media un plan de pensiones privado del sistema individual, según los propios datos de Inverco que recoge el estudio. A cinco años la distancia es igual de amplia, un 0,28% frente a un 4,70%. Gestionado con los criterios que ha tenido en la última década, concluye el informe, el dinero que las cotizaciones sociales destinan a esta reserva ha rentado muy por debajo de lo que habría rentado en cualquier producto de ahorro privado comparable.

El resto de las conclusiones completa el diagnóstico. La ley impide disponer del Fondo antes de 2033, con independencia de las tensiones que atraviese el sistema contributivo en ese periodo, y pese al crecimiento reciente el Fondo apenas equivale al 0,83% del PIB y al 21,1% del máximo histórico que llegó a alcanzar en 2011, 66.815 millones de euros.

"El Fondo de Reserva vuelve a llenarse, pero lo hace recaudando más y arriesgando más, no ahorrando más", señala el informe, que subraya que la diversificación de la cartera no exigiría ninguna reforma legal: el propio Comité de Gestión del Fondo podría aplicar ya, con sus criterios actuales, hasta un 55% de la cartera en deuda soberana de otros países de la eurozona, un margen que hasta la fecha no ha utilizado.

El informe completo, La hucha que no ahorra, se adjunta a este envío con la metodología, los gráficos y el detalle de fuentes.

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