Se trata de un establecimiento con una singular propuesta: una carta en la que solo hay bebidas y un solo plato, la tortilla de patata. Los empresarios Pedro Trueba, Fernando Galán y María Rodríguez son los promotores de este proyecto, que es una fiesta a uno de los platos españoles más conocidos, la tortilla de patata.
Se puede elegir jugosa o más hecha; con cebolla o sin ella; con toppings o sin ellos. Las salsas (mayonesa, barbacoa y brava) están incluidas en el precio, que es de 14,50 euros si se elige una tortilla grande; 6,95 euros para un billete; y 5,50 euros para un trozo individual.
Cuesta un euro más añadir toppings, entre los que se puede escoger jamón, queso azul, chorizo, trufa, jalapeños, pimientos y calabcín. Su ubicación en uno de los ejes de mayor afluencia turística es una de sus mayores fortalezas.
Para beber se puede pedir jarras de cerveza de medio litro, dobles de cerveza, refrescos, tintos de verano, jarras de sangría de un litro, agua mineral o vinos de Rioja, Ribera del Duero y verdejo. Y como postre la opción es un helado Ben&Jerrys.