Con efectos cristal, espejo, de toques dorados, plateados o cobrizos, así son las diversas tonalidades que en metalizados ofrece la firma de esmaltes estadounidense ORLY, pero también eléctricos, que son tal vez menos arriesgados y arrasan esta temporada en pedicuras. Como nos cuenta Begoña Rodríguez, responsable de formación de la marca: “El tono metálico es más común en manicuras y en mujeres más jóvenes y atrevidas. A diferencia de los eléctricos, tiene la capacidad de reflejar la luz, que va cambiando con el movimiento y goza de un brillo distinto. Nuestro Royal Navy, un azul índigo especialmente oscuro, es un claro ejemplo de ello”.
ORLY también nos advierte sobre los esmaltes metalizados a la hora de escoger color: “Obviamente, consiguen que las imperfecciones o posibles fallos en su aplicación, se vean más, por lo que recomendamos mantener firme el pulso para no manchar la piel alrededor de la uña” – añade Begoña.
Raquel Villacieros, otra de sus responsables de formación, nos indica los colores que ORLY recomienda en cada una de ambas tonalidades: “Entre los eléctricos, el Beach Cruiser es una apuesta segura, se trata de un rosa no excesivamente estridente que va con todo y es perfecto para fiestas o para bodas, ahora que se acerca la temporada. También La Vida Loca, un fucsia potente y llamativo para no pasar desapercibida”. Finalmente, los azules son los tonos metalizados más indicados para estas fechas, entre los que destacan el Royal Navy antes mencionado (azul marino) o el It's Up To Blue, un azul turquesa perfecto para lucir en la playa, o bien para camuflarse en ella.