Las decisiones olímpicas suelen tener decisiones políticas detrás. Y esta, como el boicot a los Juegos Olímpicos de Moscú, parece que lo es.
Hackers, olimpiadas, Clinton, Ucrania, Cataluña, ideología de género… Rusia parece ser muy útil como excusa para cualquiera. Siempre está Rusia a quién culpar. Pero… ¿es Rusia realmente el enemigo?
Como señala Daniel Ponce en sus artículos “al considerar a Rusia como enemigo, se crean conflictos diplomáticos y sociales con las naciones vecinas, cuyos habitantes son ciudadanos rusos, es decir eslavos y de tradición religiosa cristiana ortodoxa, siendo el caso más grave el de Ucrania que desde el S. X fue origen y parte de " la Rus " o Comunidad Cristiana - Eslava, y por lo tanto de toda La Rusia, siendo antes de ello, un conjunto anárquico de pueblos, cada uno de los cuales miraba su propio interés apartado del otro, y que en la actualidad es en lo que se está convirtiendo el pueblo ucraniano y Ucrania en manos del nacionalismo tribal ucraniano de Poroshenko, el Partido Sboboda, de algunas asociaciones ucranianas fuera de Ucrania y de las leyes de ideología de género, LGTBI, todo ello opuesto al cristianismo y al propio Jesucristo … También, el considerar a Rusia como enemigo, facilita la acción de los verdaderos enemigos, aquellos países que financian el terrorismo islamista y las formas de islam más violentas como la salafista, la wahabí y también, aunque no lo parezca, el islam sufí ( de este tema hablaré en otro artículo ), además de aquellos grupos o estados que sirven de apoyo logístico y cobertura a dicho terrorismo mediante el crimen organizado, los actos de subversión o revolucionarios desestabilizadores de las sociedades, y operaciones de debilitamiento y merma ética y social, propias de las Operaciones Psicológicas, como la incultura, el materialismo que justifica la inmoralidad o los planes de control demográfico, " educación sexual ", de aborto libre y divorcio exprés, y más recientemente, los llamados " derechos LGTBI " o toda la legislación que pone en marcha la Ideología de Género a nivel local, regional e internacional.
Ir en contra del dictado de Occidente –como la ideología de género- tiene sus consecuencias. Y Rusia parece que en este momento es objetivo.