El Juzgado de lo Penal número 17 de Madrid ha absuelto a un hombre acusado de un delito de estafa por el cual, el Ministerio Fiscal solicitaba 2 años de prisión más costas. Sin embargo, la defensa a cargo del abogado penalista Juan Gonzalo Ospina, socio de Ospina Abogados (www.ospina.es) ha conseguido demostrar su inocencia, siendo su cliente otra víctima de una estafa online. Los hechos tuvieron lugar hace unos meses, cuando una de las víctimas contactó a través de la web con el supuesto propietario de una vivienda vacacional, el verdadero estafador, interesada en el alquiler de la vivienda.
Una vez se hizo con todas las señas de identidad de la denunciante, el delincuente solicitó la adquisición de Bitcoins a un tercero, haciéndose pasar por la mujer interesada en el alquiler vacacional, disponiendo del DNI de la víctima.
A partir de aquí, el estafador pedirá a la misma que le pague el alquiler, depositando el dinero en la cuenta bancaria del propietario de Bitcoins. Una vez recibido el dinero en la cuenta del “tonto útil”, el propietario de la criptomoneda enviaría el pedido de Bitcoins al estafador, creyendo que era una transacción lícita.
De este modo, el estafador solo tiene que recoger la criptomoneda y desaparecer, pues este tipo de operaciones son muy complicadas de rastrear cuando se actúa con celeridad y precisión.
En el momento que la primera víctima, la arrendadora, se percata de que está siendo víctima de un proceso de estafa al no recibir respuesta una vez realizada la transferencia, decide denunciar al propietario de la cuenta donde realizó el ingreso, acabando el propietario de los Bitcoins en el banquillo, en vez del verdadero estafador.
La línea de defensa seguida por el letrado penalista Ospina sirvió para demostrar ante el Juzgado de lo Penal 17 de Madrid que el acusado, el dueño legítimo de los Bitcoins, no actuó cumpliendo los elementos del tipo penal por estafa: ni engañó él a la víctima del alquiler, y mucho menos actuó con dolo, ya que previamente había pedido el supuesto DNI y pasaporte al comprador de Bitcoins, quien se hizo pasar por la arrendadora.
Así fue entendido por el Tribunal, que dictó sentencia absolutoria para otra víctima de los delitos por estafa online, cada día más en auge.