Hoy el colectivo está más intranquilos que nunca con un Gobierno de coalición que ha anticipado que llevará a cabo subidas de impuestos y, sobre todo, por la derogación de la reforma laboral, la legislación que con sus luces y sombras, ha permitido el tirón del empleo desde que en 2014 la economía comenzara a crear puestos de trabajo tras más de seis años de crisis.
La estadística que elabora la organización que dirige Lorenzo Amor refleja que los autónomos que tienen trabajadores a su cargo recortaron empleo el pasado 2019 por primera vez de 2011. Y, como consecuencia, los empleados que dependen de los autónomos bajaron un 1,1%, hasta situarse en 877.208, casi 10.000 menos que en 2018. El pasado ejercicio se redujo el número de autónomos empleadores en un 1,3%, de forma que el total de autónomos con algún asalariado a cargo se situó a cierre de año en 428.465, lo que supone una reducción de 5.639 respecto a 2018.
El último trimestre fue desastroso para el colectivo, dado que perdieron 34.532 puestos de trabajo, al pasar de 911.740 a los citados 877.208 y la pérdida de empleadores fue de 10.400.