El Banco Central Europeo y su decisión de activar un programa de compras de bonos por importe de 750.000 millones de euros lograron dar estabilidad a los mercados y la suma de todas las medidas monetarias y fiscales implementadas la última semana tienen el potencial de marcar un punto de inflexión.
Bancos Centrales y gobiernos han puesto en marcha masivos programas de ayuda. Si bien es cierto que no tienen capacidad de impacto sobre la raíz del problema, que es la propagación del virus, si tendrán un impacto muy significativo en la fase de la recuperación.
Ahora, toda la atención se centra, al igual que en las últimas semanas, en la curva de contagios. En concreto en Italia. Comenzamos a ver algunas señales positivas que llegan desde China y Corea del Sur principalmente. El mercado podrá asumir que esos casos son extrapolables al resto del mundo si la curva de contagios italiana empieza a aplanarse la próxima semana.