En este sentido, desde el 1 de enero de 2015 está vigente la normativa F-GAS, que establece un calendario para la reducción progresiva de emisiones contaminantes a través del uso de estos gases. Esto se traduce en un mecanismo de control en lo que respecta al uso de gases fluorados de efecto invernadero, los cuales se deben sustituir gradualmente por gases de menor Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA).
Es así como en la actualidad podemos ver diversos gases sustitutos que están siendo ofrecidos por las diversas empresas de gases ecológicos, entre éstos, se pueden mencionar el gas sustituto R12, que ya comenzó a utilizarse debido a que el R12 es un clorofluorocarbono que se ha comprobado que no genera un daño significativo a la capa de ozono.
Durante la transición, inicialmente se fueron reemplazando por diversos refrigerantes, tales como el MP39, R409A y MP66, pero éstos contienen gas R22, que también debe ser paulatinamente sustituido, por lo que se debe hacer el reemplazo mediante gases libres de cloro, tales como los 404A y 134A.
Las alternativas para sustituir el gas R22
Y es que otro de los gases sujetos a regulación es el R22 (clorodifluorometano), el cual siempre es muy usado, ya que alcanza un bajo punto de fusión: -157°C. Es un refrigerante que se utiliza para lograr la transmisión de calor y así absorber efectivamente la presión de los sistemas de refrigeración y las bajas temperaturas. Sin embargo, también es altamente perjudicial para la capa de ozono.
Según la normativa vigente, el gas R22 quedó terminantemente prohibido su uso desde el 31 de diciembre de 2014 para mantenimiento y reparación de sistemas de aires acondicionados, bombas de calor en servicio y aparatos de refrigeración. De igual manera, no se puede seguir usando para recargas, en tal caso deben usarse los sustitutos o reemplazar el equipo.
Son varios los gases que actualmente sustituyen al R22, entre los que se pueden mencionar los siguientes:
Hoy en día, tras las regulaciones existentes se ha expandido el mercado, por lo que cada vez es más fácil conseguir los sustitutos del gas refrigerante. Actualmente, incluso, a través de tiendas online se puede tener acceso a estos productos y gestionar el servicio técnico necesario para realizar cada recarga, una vez realizada la revisión de los equipos.
En cuanto al precio, los buscadores y comparadores web pueden ayudar en este sentido, aunque los costes pueden variar dependiendo de la presentación del producto. En el caso de los sustitutos del R22, una botella de 12 kg puede pasar de 300 euros; mientras que la botella pequeña (incluye llave) tiene un precio de 49 euros.