El índice DXY del dólar operó al alza en el día de ayer, en línea con el incremento de los rendimientos de los bonos a 10 años, que superaron la barrera de 1,63% en el día. La narrativa alcista de los rendimientos responde a un notable entusiasmo sobre la presentación de la Fed mañana, y la posible revisión del mapeo de votos sobre la trayectoria de tipos de tipos de interés en los próximos años. Aunque la mediana de opiniones entre los miembros del comité probablemente no ubique una subida de tipos en el 2023 de momento, el probable cambio de algunos votos podría tornar al mercado más confiado sobre una posible normalización de los tipos antes de lo previsto. Asimismo, una posible decisión sobre el incremento del encaje legal sobre las reservas bancarias, podría ser interpretada como una señal proactiva de la Fed hacia el inicio del ciclo contractivo de la política monetaria, añadiendo presión alcista al dólar. Los inversores estarán pendientes de cifras claves del calendario antes de la reunión de la Fed, con las ventas minoristas y la producción industrial de febrero publicadas hoy.
La libra esterlina se quebró frente al dólar ayer, ya que las noticias de posibles sanciones de la UE por incumplimientos en el acuerdo comercial Brexit pesaron sobre la confianza. Asimismo, la suspensión de la vacuna de AstraZeneca en múltiples países europeos añade tensión a las relaciones bilaterales. Por su parte, los comentarios del gobernador del Banco de Inglaterra sentaron un tono agresivo previo a la reunión del banco el próximo jueves. Bailey afirmó que el aumento en los rendimientos de largo plazo que se han filtrado a tasas de interés más altas en partes de la economía, «es consistente con el cambio en las perspectivas económicas». Sus comentarios contrastaron marcadamente con los del Banco Central Europeo, que la semana pasada señaló un incremento “significativo” de las compras de activos para evitar una subida desmedida de los rendimientos. La confianza en torno a la libra sigue siendo débil en el día de hoy, con las pérdidas de la divisa frente al dólar siendo replicadas frente a la moneda única. Los operadores de libras ahora vigilarán de cerca el desarrollo de las tensiones derivadas del Brexit con respecto a Irlanda del Norte, al tiempo que se posicionan para la reunión del Banco de Inglaterra al final de la semana.
El peso mexicano operó ayer con una trayectoria errática, cerrando la jornada con avances positivos frente al dólar. Con escasos desarrollos en el ámbito nacional y los mercados locales cerrados por la celebración del natalicio de Benito Juárez, la dinámica de la divisa se supeditó al sentimiento del mercado en relación a la presentación de la Fed mañana. El avance los rendimientos de los bonos del Tesoro ejerce presión sobre los activos de mercados emergentes, reduciendo el atractivo por las monedas domésticas. En el caso del peso el entorno es más complejo, ya que la introducción de las medidas de estímulo en los EE.UU. presiona al alza las expectativas de inflación mexicana, restringiendo las opciones de estímulo monetario adicional por parte del Banco de México. El panorama de la divisa mexicana dependerá de la comunicación de la Fed mañana, y de cómo el mercado internalice las perspectivas de normalización de los tipos de interés en los EE.UU.