La libra ha caído casi dos puntos porcentuales frente al dólar en el transcurso de las últimas cinco sesiones de negociación, motivada en gran medida por las preocupaciones sobre la evolución del virus a escala doméstica y global. Si bien estas caídas ofrecen espacio para una potencial corrección en un entorno más relajado de riesgos, por ahora la libra permanece bajo presión de la demanda renovada del dólar. En este contexto, los acontecimientos domésticos en el área política han pasado bastante desapercibidos en la operativa de los mercados, lo que coloca el énfasis de la libra en desarrollos más amplios del mercado. La atención retornará nuevamente al calendario doméstico hacia finales de la semana, cuando se publican datos frescos sobre las ventas minoristas y las compras gerenciales de cara a los próximos meses.
El peso mexicano no logró resistir ayer la tónica de tensiones en los mercados financieros internacionales, y se deslizó por debajo de un valor clave frente al dólar en la operativa de ayer. Si bien la dinámica del peso se alinea con la temática más amplia de los mercados emergentes, el flujo de noticias domésticas con respecto a la evolución del virus agudiza el panorama. Tras varios meses de control sobre las métricas de la pandemia, el país registró ayer el mayor volumen de contagios diarios desde inicios de enero, cuando el país atravesaba uno de sus momentos más críticos. Asimismo, ayer se registró un incremento de 33% de la ocupación de camas hospitalarias generales. Mientras la situación sanitaria toma un rumbo indeseado, los inversores continúan preocupados por el panorama inflacionario doméstico. La publicación de nuevos datos de inflación en el calendario de mañana centrará la atención en esta temática.