Digamos que España, mientras exista en alguna medida, no puede afrontar sola estos problemas estructurales; como poco son problemas continentales, pero sí tiene un par de características que sus gobernantes deberán manejar. Uno, fragilizante, es su posición geográfica, y por ende geoestratégica, clave. España es la frontera sur de Europa más amenazada. Pero otra es un activo importante, y es la hispanidad. España tiene un gran potencial de acogida de inmigración que no plantea, en principio, graves problemas de choque cultural ni dificultades de integración. Los políticos deben saber gestionar esto en el medio plazo.
Es nuestra opinión que en estos ámbitos, hasta ahora, se han llevado políticas contrarias al interés futuro de los españoles, como las lingüísticas, la incapacidad de proteger nuestras fronteras, el derroche en buenismos coyunturales, la permisividad en la creación de guetos, la desprotección social y cultural, las erradas y erráticas políticas de protección de la familia, etc….y, sobre todas las cosas, las catastróficas diecisiete políticas educativas, auténticas armas de destrucción social masivas.
Bien, pues estos son los temas que, junto a las políticas energético-cambio climáticas impuestas o no, insoslayables, junto a la situación nueva de mucha mayor fragilidad e inseguridad frente al terrorismo internacional y sus derivadas y junto al rápido declive de la UE, deberían ocupar a los estadistas españoles de hoy en día. Y éstos deberían explicarnos su importancia sistemáticamente, junto a otros que nuestra parca inteligencia habrá olvidado en estos cuatro billetes de agosto.
Ya sabemos que el respingo fácil es saltar y decir:” ¿Estadistas? De eso no hay”. No es cierto, los hay (pese a la LOGSE) y los conocemos. No están en los Partidos, porque los han expulsado o se han desesperado, y no son efebos, porque se necesita experiencia, pero los hay. En Italia, por ejemplo, supieron encontrar a uno….o unos pocos, con sentido del deber.
Pero bueno, se acabó el recreo y lo que importa es que hemos perdido al inmigrante Messi y hecho emigrar al nativo Ramos. Así que la semana que viene, hablaremos del Gobierno… (In memoriam de los dos Pepe Luis)