Dentro del ámbito tecnológico, junto con el problema de los ataques cibernéticos, la inteligencia artificial también fue subrayada por el embajador esloveno. Una cuestión que cada vez se trata más en las conversaciones entre los socios comunitarios por sus implicaciones en el estado de bienestar y en el modelo laboral actuales.
En torno al Estado de derecho, Krmelj pidió más estabilidad entre los 27 para salvaguardar la protección de la libertad de expresión por parte de las instituciones de los países miembros. Además, celebró que la Conferencia sobre el Futuro de Europa ya haya comenzado, remarcando los diálogos llevados a cabo con Albania, Macedonia del Norte, Serbia y Montenegro para su posible próximo ingreso en la UE.
Y pensando más allá de tierras comunitarias, Krmelj aseguró que hay una estrecha cooperación entre Bruselas y Washington. Por su parte, admitió que hay bastantes dificultades en las relaciones de la UE con Rusia y China, aunque quiso dejar claras las buenas intenciones de acercamiento con estas dos potencias. Sobre todo, con la república de los Urales, en su condición como país del Viejo Continente. Eso sí, con una imagen de cohesión entre los socios comunitarios para afrontar cualquier desafío desestabilizador planteado por el Kremlin y ayudar en el proceso de democratización de estados como Moldavia, Ucrania y Georgia.