El Gobierno casi al completo se aferra ya incluso a la Iglesia para intentar expiar sus pecados y de paso hacer campaña electoral ante un electorado católico al que ha despreciado durante los últimos ocho años. Sánchez, su mujer, 14 ministros y otras tantas autoridades del Estado se aplican el refrán castellano “A Dios rogando y con el mazo dando” en su estrategia de ocultar las vergüenzas que están a punto de enterrar otra era de la España tenebrosa. El refrán del humanista sevillano Juan de Mal -reproducido por Cervantes y Espronceda-, retrata cinco siglos después el proceder de quienes se dedican a poner una mano a Dios y otra al diablo en la cúpula de un poder salpicado de inmoralidad y casos de corrupción durante el octanato socialista. Las preocupaciones del sanchismo aumentan cada día que pasa, pendiente de la decena de investigaciones abiertas en las que, por primera vez, un expresidente del Gobierno, Zapatero, comparece como imputado ante los tribunales. El Papa se fue, pero el lodazal permanece en España hasta depurarlo de raíz para evitar que las cloacas del estado vuelvan a contaminar las instituciones y a la propia democracia.
Estertor sanchista e hipoteca del Estado
En la agónica resistencia y cuenta atrás del mandato más convulso de la democracia, el Gobierno intenta dinamitar a su vez todos y cada uno de los puentes institucionales, hipotecar las arcas del Estado, obstruir las causas judiciales, dopar el nacionalismo vasco y catalán y primar el extremismo minoritario facilitando su constitución como grupos en el Congreso. En su estrategia para desempolvar los últimos conejos de la chistera, Sánchez se aferra al clavo ardiendo de unos presupuestos que volverá a tumbar la mayoría dispersa de un Parlamento que consideran agotado, junto a la financiación autonómica a la carta con subidas récord de hasta 224.507 millones para contentar a sus socios.
Zapatero, Gobierno zombi y derecha desesperada
Son tantos los indicios y estrategias para delinquir y obstruir la investigación de los tribunales con los que tapar la permanente corrupción institucional, que ni peritos ni jueces dan abasto para tipificar los presuntos delitos cometidos, ni los periodistas para escudriñar los miles de folios de los respectivos autos. Por primera vez en democracia, un expresidente del Gobierno declarara ante la justicia, investigado por presunta organización criminal, falsedad, tráfico de influencias y delito fiscal y contrabando de joyas. Lo hará la semana próxima José Luis Rodríguez Zapatero ante la Audiencia Nacional, tras el intento de anular las pruebas de su causa como han hecho el resto de imputados con sobornos, coacción y extorsiones a los testigos y al propio poder judicial. Según las reglas cristianas, tanto los actores que delinquen como sus colaboradores necesarios llevan en el pecado la penitencia, ya que la corrupción hace meses que continúa desangrando al partido en el poder después de haber perdido nada menos que dos millones de votantes. La desafección por los continuos escándalos situaría al Psoe con apenas un centenar de escaños, según la mayoría de las encuestas.
Mientras el bloque gubernamental y sus socios caminan como zombis desnortados, la oposición cuenta los días y las horas cuál Penélope desesperada, para forzar un adelanto electoral con el que llegar al poder y destejer o revertir cada una de las trampas colocadas por el sanchismo en los últimos ocho años. Los estertores del sanchismo se aceleran a velocidad de vértigo pendientes de las restantes causas abiertas cada cual más escandalosa que la anterior. Con todo, son los ‘casos Leire y Zapatero’ los que más preocupan al entorno socialista tras los informes de la UCO que concluyen que el propio Psoe “sufragó y dio soporte” a la “actividad delictiva” de las cloacas.
Sánchez vs Feijóo
El antepenúltimo debate entre Sánchez y Feijóo sube de tono, con el reproche al presidente del Gobierno de hacer oídos sordos de la corrupción que rodea a su partido y la exigencia de dimisión y convocatoria de elecciones. Pedro Sánchez acusa al líder del PP de ser el partido de la Púnica, la Gürtel y de la Policía patriótica además del peor dirigente de la “oposición”. Tras reiterar que no habrá adelanto electoral, afirma que no piensa rendirse, agotando una legislatura que llegará hasta 2027. Feijóo señala al presidente como el P.S. de la investigación judicial que tiene tras de sí 12 sumarios, 17 delitos y casi un centenar de imputados y pasará a la historia como inductor, financiador y beneficiado de la corrupción más grave de la democracia".
Los socios ponen precio a los PGE 27
Hacienda promete a los escasos socios que le quedan el cumplimiento "uno a uno" de los acuerdos de investidura a cambio del apoyo a los Presupuestos. El ministro Arcadi España asegura que los "encajarán" en la negociación que tendrá lugar los próximos meses. Tras la publicación de la orden ministerial en el BOE, el Ministerio de Economía actualizará el cuadro macroeconómico con la senda de gasto no financiero -que debe convalidar el Congreso-, un trámite que no consiguió superar las dos últimas veces. Tanto PNV, como ERC y BNG han sido los primeros en reivindicar sus exigencias. Mientras los republicanos reclaman culminar el traspaso total del servicio de Rodalíes, el PNV exige actualizar el cupo vasco y el BNG cumplir con las inversiones en infraestructuras sobre todo ferroviarias, así como el avance en autogobierno. El recelo de todos los socios se resume en la advertencia de “menos anuncios y más certezas”, convencidos de formar parte de una estrategia de precampaña electoral.
La quimera gubernamental se completa con la ‘intención’ de aprobar 179 normas durante 2026 incluidas la ley de trata, violencia vicaria, asistencia jurídica gratuita, una ley orgánica de juventud y ‘derechos de las generaciones futuras’, además de legislar sobre medicamentos, productos sanitarios y la gestión pública e integridad del Sistema Nacional de Salud. En su Plan de Acción por la democracia, incluye también la ley orgánica de integridad pública, la ley anticorrupción y la regulación de la publicidad en el sector público.