· Por Francisco Trejo Jiménez
08/06/2026@18:42:19
Hay momentos en la historia en los que una sociedad parece perder el norte sin darse cuenta. Continúa caminando, legisla, debate, vota y proclama avances, dejando de preguntarse hacia dónde se dirige. Confunde el movimiento con el progreso y la voluntad con la verdad. Por eso las palabras de Su Santidad León XIV han resonado con una fuerza especial en España, particularmente en su intervención ante el Congreso de los Diputados. No porque fueran nuevas, sino precisamente porque son antiguas, tan antiguas como la propia civilización cristiana, tan antiguas como la certeza de que toda vida humana posee una dignidad que no depende de encuestas, ideologías ni mayorías parlamentarias.