La crisis sanitaria sumada a la incertidumbre actual, ha obligado a muchas empresas a replantear su estrategia este 2020. Y esto se ha traducido, en muchos casos, en la paralización de grandes inversiones y patrocinios que movían el sector deportivo. Las medidas adoptadas, junto con el desconocimiento de futuros escenarios, ha obligado a que tanto los properties deportivos como las marcas busquen soluciones más creativas y digitales para alcanzar su público objetivo de una forma efectiva y con la mayor cantidad de valores asociados.