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Xi Jinping

· Por José Luis Heras Celemín

27/03/2023@08:50:04
Pedro Sánchez va a China. A qué. A quién obedece, si obedece a alguién. Y por qué lo usan o admiten USA, China, Rusia y la UE; en ese orden, en otros, a la vez o cada uno por su lado. Sin información desde el Gobierno al respecto, puede haber un indicio en el prólogo de Helio Jaguaribe al libro de Marcel Gullo ‘La insubordinación fundante’: Las condiciones reales de poder son las que determinan el poder de los Estados, incluidas la cultura de una sociedad y su psicología colectiva. Así contempladas las relaciones internacionales, se observa, desde la antigüedad oriental hasta nuestros días, que se caracterizan por ser relaciones de subordinación en las que se diferencian pueblos y Estados subordinantes y subordinados.

UNA COOPERACIÓN PRÁCTICA Y ABIERTA

· El presidente chino, Xi Jinping, ha afirmado que China y Alemania siempre han sido socios de diálogo, desarrollo y cooperación, así como socios para gestionar los desafíos mundiales

Xi hizo las declaraciones durante su conversación telefónica con el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier. Este año se conmemora el 50° aniversario de las relaciones diplomáticas entre China y Alemania, un año de gran importancia en las relaciones bilaterales, afirmó Xi. Gracias a los esfuerzos conjuntos de generaciones de líderes chinos y alemanes, los lazos bilaterales han mantenido en términos generales la dirección correcta para avanzar y los dos países se han convertido en socios estratégicos en todos los frentes, dijo, y agregó que el desarrollo de las relaciones entre China y Alemania disfruta de un profundo apoyo público, amplios intereses comunes y experiencia abundante. Mientras las dos partes mantengan el respeto y el beneficio mutuos, las relaciones bilaterales seguramente avanzarán continuamente y seguirán adelante, dijo Xi.

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CHINA SE MUEVE: EL DRAGÓN HA DESPERTADO

· Por Eduardo Madroñal Pedraza

El ruido mediático busca que innumerables árboles nos impidan ver el bosque de los hechos. Pero si miramos los hechos, el desarrollo económico y social de China -y su política exterior- es una de las anomalías -más significativa e influyente- en los avatares del mundo. China representa un insólito caso histórico. Desde que el Partido Comunista de China (PCCh) tomó el poder en 1949, China se ha convertido en la única nación que ha ascendido al rango de gran potencia de forma eminentemente pacífica, sin provocar ni una sola guerra de agresión, sin poner en peligro la paz mundial. Al contrario, ha sido durante décadas un factor de paz y de estabilidad global. Recordemos de manera telegráfica los bélicos surgimientos e implantaciones del dominio mundial de las potencias imperialistas desde finales del siglo XIX como Gran Bretaña y Francia, como Alemania y Japón, y -destacada, reciente y actualmente- las dos superpotencias Estados Unidos -la única ahora existente- y la URSS socialimperialista ya implosionada, que han supuesto dos guerras mundiales y una guerra fría, con un reguero sangriento de atropellos, agresión y explotación.