· La road map del nuevo pontífice no es de izquierda ni tampoco de derecha
Simplemente católica. La relación ambivalente con la administración Trump se desarrollará en consecuencia al haber sido la elección de los cardenales la más continuista y acorde posible. Es cierto que en momentos decisivos o inciertos de la historia, la realidad geopolítica contribuye a dirigir las opciones del cónclave. En el transcurso de la historia, los encuentros entre los grandes líderes mundiales y el obispo de Roma han hecho correr ríos de tinta. El primer papa leonino convenció a Atila el Huno de retirarse de la península transalpina, en Canossa tuvo lugar la genuflexión del emperador Enrique IV del Sacro Romano Imperio Germánico implorando a Gregorio VII que le liberara de la excomunión y la negativa de Clemente VII a anular el matrimonio del rey de Inglaterra Enrique VIII con Catalina de Aragón desencadenó la Reforma y el establecimiento del monarca como jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra. También cabe recordar el compromiso anticomunista de Juan Pablo II, que contribuyó al derrumbe del telón de acero, y el brevísimo mandato de su predecesor Albino Luciani, cuya muerte repentina a los treinta días de haber sido nombrado papa sigue alimentando la sospecha y frívolas confabulaciones.