· Desde el inicio de la segunda Administración Trump, el Departamento del Tesoro, bajo la dirección de Scott Bessent, ha intensificado de manera sistemática la presión sobre las instituciones financieras multilaterales para que reduzcan su apoyo a China
30/11/2025@09:01:48
Bessent ha sostenido que Pekín debe reequilibrar su economía: producir menos, consumir más y abrir sus mercados a las exportaciones estadounidenses. Pero China no cede a las presiones, como sí lo hizo Japón en los Acuerdos del Plaza de 1985. Pekín opera dentro de un marco normativo diferente, propio y flexible, lo que le permite maniobrar estratégicamente frente a estas presiones. En un movimiento sutil pero calculado, Bessent instó al Banco Asiático de Desarrollo (ADB) a suspender la concesión de préstamos a China, con el objetivo explícito de limitar la financiación de sus inversiones extranjeras. Aunque China no enfrenta restricciones de liquidez -su superávit comercial supera el billón de dólares-, el acceso al capital internacional sigue siendo una herramienta clave de influencia política y económica.