Al final no se han cumplido las expectativas que se habían obtenido de las encuestas realizadas para pronosticar quién sería el ganador del Premio Nobel de Literatura 2012, el autor más aventajado era el japonés Haruki Murakami, en cualquier caso el galardonado definitivo ha sido el escritor chino Mo Yan. Según los criterios del jurado de la Academia Sueca en Estocolmo, consideran que dicho escritor combina los cuentos populares, la historia y la contemporaneidad con un realismo sorprendente. Celebramos, por tanto, este premio a uno de los a uno de los escritores chinos más prolíficos, destacando su acerada critica social, de hecho su nombre Mo Yan significa “no hablar” “no hacer comentarios”.
La semana pasada se celebraba en la capital nipona , la reunión de la Asamblea del Fondo Monetario Internacional, tanto el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard como la directora – gerente, Christine Lagard presentaron el informe anual sobre perspectivas para los próximos cinco años, el World Economic Outlook; además y debido al conflicto diplomático que mantiene Japón con China por la propiedad de las islas Senkaku, estos han boicoteado su presencia en la Asamblea enviando una representación de segundo nivel. Una lastima, pues, es indudable que China tiene actualmente mucho que decir en cuanto al futuro del orden económico y monetario mundial.
Al igual que sucede en una de las novelas más conocidas y leídas de Murakami, “Tokio Blues”, además de haber sido llevada al cine no hace mucho tiempo. En dicha novela los protagonistas se enfrentan a hondas emociones, todas ellas muy humanas y muy vitales, tal y como le pudo haber ocurrido a nuestro representante en Tokio, Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad, en dicha reunión se describía un panorama desolado para la eurozona y, en concreto, para España, de unas expectativas de crecimiento del PIB, muy negativas. Parece ser que se respiraba un ambiente de preocupación por la futura estabilidad económica mundial debido a la incertidumbre del euro y al enorme volumen de deuda que todavía está por resolver. España es el país, según el informe del Fondo, que más sufre en los pronósticos de crecimiento del PIB, un -1,5% para 2012 y un -1,3% para 2013. Con estos datos en la mano nos situamos casi en la cola del mundo, en el puesto 104, por encima de Grecia.
Afortunadamente se han iniciado ya las negociaciones para solicitar un rescate, una línea de crédito virtual o como Vds. lo quieran calificar, imaginamos que esta decisión contribuirá a mantener la prima de riesgo bastante más controlada, solicitaremos la ayuda al Mecanismo Europeo de Estabilidad, firmaremos de nuevo el Memorándum de Entendimiento (MOU), así al menos España podrá financiarse de manera más racional y sin la espada de Damocles de alteraciones bruscas en la prima de riesgo.
Nos imaginamos también a Guindos en Tokio enfrentándose encarnizadamente, a la manera de los luchadores de sumo, la lucha libre japonesa, muy tradicional y ancestral en Japón. Como tal guerreo samurai, nos consta que desempeñó hábilmente su misión de atemperar los negros vaticinios que presagiaban los informes económicos presentados por Olivier Blanchard, la deuda soberana, el desempleo preocupante, crecimiento negativo del PIB, incertidumbre generalizada, etc.
Tengo claro que el Ejecutivo de Rajoy dispone de un Plan B que se activaría de manera inmediata ante un repentino ataque especulativo, no olvidemos que a muy corto plazo España tiene que colocar una importante cantidad de deuda en los mercados internacionales, hay que ir preparando el terreno.
Aprovecho esta oportunidad para sugerirles la audición de la última entrega del “León de Belfast”, Van Morrison. Parece ser que este no tiene plan B, después de cinco años en el dique seco, nos trae un trabajo muy bueno, muy jazzistico y blusero, diez grandes temas de rhythim and blues. Su titulo es, Born to Sing: No Plan B. Un trabajo producido con tal pulcritud que nos ayuda a disfrutar de su música y de sus letras, esta vez muy comprometidas con los momentos actuales de indignación económica y social.
Concluimos estas reflexiones, planteando dos hipotéticas soluciones para poder salir de esta situación, a veces claustrofóbica y de caos económico, a corto y medio plazo. Antes es muy necesario que las empresas se internacionalicen, salgan con urgencia a los mercados exteriores, de otro modo se pasará mal. Propongo dos cosas, una tomar una sobredosis del elixir del amor, según cuenta Donizetti en su opera, argumentando el persuasivo personaje Dulcamara, vendedor ambulante que no solo ayuda a encontrar el amor sino que también convierte, a quien lo toma de” pobre campesino en millonario”.Otra opción sería emular la reciente hazaña protagonizada por el austriaco Félix Baumgartner, subir a la estratosfera, pero para lanzarnos al vacío sino para trasladar nuestra residencia durante un tiempo, hasta que escampe.
- Vicente Vera Esteve es economista y escritor.