PAPEL SE MANTIENE Y CELULOSA CRECE UN 6% EN 2011
La celulosa y el papel capean la crisis
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
El sector papelero español se sitúa entre los que mejor capean la crisis en el marco europeo: en la media de la UE la producción de papel cae el 1,9% y la de celulosa desciende el 0,6% También en el ámbito nacional, la industria de la celulosa demuestra ser un sector sólido: el índice de producción industrial en el sector celulosa-papel crece el 0,7% en 2011, mientras el índice nacional baja el 1,8%.
La producción de papel en España en 2011 se mantuvo en niveles similares al año anterior, situándose en 6.202.600 toneladas, con un crecimiento del 0,1%. La producción de celulosa se incrementó el 6%, alcanzando 1.976.000 toneladas, según datos de ASPAPEL. El consumo interior de papel y cartón (6.427.700 toneladas) registró un leve descenso del 0,3%, que tuvo más repercusión en las importaciones (3.180.400 toneladas, con una caída del 4,1%), que en la producción nacional que como hemos dicho se mantuvo.
Las exportaciones de papel, que en 2010 habían superado por primera vez la barrera de los 3 millones de toneladas con un crecimiento del 9%, descendieron en 2011 un 3,5% y, con 2.955.300 toneladas, se quedan a las puertas de esa cifra récord. En cuanto a la celulosa, el consumo interior (1.770.500 toneladas) desciende el 1,3% y son las exportaciones (1.231.300 toneladas), con un 27,3% de incremento, lo que permite el crecimiento de la producción registrado. Las importaciones de celulosa (1.025.800 toneladas) crecieron un 14,5%.
Lejos aún de las cifras anteriores a la crisis
Aun con el incremento registrado especialmente en 2010 pero también en 2011, la producción de papel (6,20 millones de toneladas) y de celulosa (1,98 millones de toneladas) no recupera todavía las cifras de producción alcanzadas antes de la crisis (6,71 millones de toneladas de papel y 2,08 millones de toneladas de celulosa en 2007).
El efecto de la crisis se hizo notar en el sector papel ya en 2008 y especialmente en 2009, con un fuerte descenso del consumo interno de papel que obligó a reducir la producción a niveles de 2005. En 2010 la producción se recuperó y creció el 9,1% para el papel y el 7,3% para la celulosa.
El sector papelero español entre los que mejor se comportan frente a la crisis en la UE
La producción de papel y cartón en Europa en 2011, según datos de CEPI, fue de 94.900.000 toneladas, con una caída del 1,9%. Importantes productores como Finlandia, Francia, Austria o Alemania registran caídas incluso más severas que la media. Solo Portugal (+4,3%) ha conseguido un crecimiento de la producción papelera por encima del 1% y le acompañan con cifras en positivo pero muy modestas Reino Unido (+1%), Polonia (+0,7%), Italia (+0,5%) y la propia España (+0,1).
La producción de celulosa se situó en 2011 en Europa en 38.700.000 toneladas, un 0,6% por debajo del año anterior. España es el único gran productor europeo que incrementa significativamente la producción (Suiza, Italia y el Reino Unido tienen unos volúmenes de producción de celulosa muy modestos), mientras Suecia, Finlandia, Alemania, Francia y Portugal crecen por debajo del 1% o ven cómo cae su producción.
Un sector sólido
También en el ámbito nacional, la industria de la celulosa demuestra ser un sector sólido: en datos del INE, el índice de producción industrial en el sector celulosa-papel crece el 0,7% en 2011, mientras el índice nacional baja el 1,8%. Basado en el aprovechamiento de la madera, un recurso natural y renovable con enorme potencial en España, el papelero es un sector clave para el futuro industrial de nuestro país. Es también una industria que genera energía verde, líder en la producción y uso de biomasa. Y el sector juega además un papel protagonista en la sociedad del reciclado, ya que el papel es el material que más se recicla en España y nuestra industria se sitúa a la cabeza del reciclaje en Europa, solo por detrás de Alemania en volumen de papel reciclado.
Hoy –y cada vez más- la sociedad demanda productos integrados en el ciclo natural. Productos que –como el papel- proceden de la naturaleza, que son reciclables y que retornan a la naturaleza, de modo que permiten satisfacer las necesidades humanas en armonía con la capacidad de la propia naturaleza.