El aire es un espacio de microorganismos por lo que se hace necesaria la instauración de un control microbiológico, herramienta de supervisión imprescindible para la prevención de riesgos de biocontaminación. En este sentido, los espacios con cierta aglomeración como colegios, escuelas y guarderías unidas al uso de calefacción y transpiración, favorecen el desarrollo de estas bacterias y gérmenes.
Por eso, en el caso que nos ocupa, la limpieza e higienización de los centros escolares debe ser una tarea periódica y eficaz a llevar a cabo por empresas externas especializadas en estas actividades. Los encargados de los centros educativos deben de tomar conciencia y tenerlo en cuenta ya que los niños son los más vulnerables y propensos a las infecciones cruzadas como resfriados y gastroenteritis que, además, suelen ser las más frecuentes. Los lugares más propicios para la incubación de cualquier bacteria son aquellos donde existe escasa ventilación, calor y humedad.
Existen, además, otra serie de factores que tienen lugar en los centros escolares como la polución del aire interior, el mal posicionamiento de los sistemas del aire acondicionado o la contaminación química o biológica, que pueden provocar situaciones de malestar como: alergias, jaquecas, nauseas o mareos. Estos argumentos son de suma importancia en este tipo de instalaciones ya que los niños pueden crear hipersensibilidad por un exceso de exposición a productos agresivos que se utilizan habitualmente en la desinfección de los centros escolares y que suelen utilizarse para la limpieza diaria en las aulas, baños, comedores y zonas deportivas en las instalaciones escolares.
Para paliar el aumento de estos microorganismos y la multiplicación de malos olores, la ozonización garantiza tanto la desinfección como la eliminación de olores, con lo que se conserva y mantiene la higienización aportando seguridad a las estancias. De esta forma, no sólo se beneficiarán los niños que acuden al recinto, sino también todo el personal que trabaja en los centros educativos.
Entre las recomendaciones que deben de tener en cuenta los colegios a la hora de contratar un servicio de limpieza y ozonización adecuado encontramos que sea de calidad y respetuoso con el medio ambiente pues, principalmente, la salud de los más pequeños está en juego. En este sentido, el empleo de sistemas que no perjudiquen al medio ambiente y en los que no se emplee agua –como lo es en el caso de la ozonización- ni se esparzan sustancias tóxicas ni irritantes ayudará a conseguir una reducción en el número de alumnos y de bajas de personal por enfermedades comunes, especialmente en vías respiratorias y dermatológicas.
No hay que pensar que la contratación de estos servicios es un gasto extra sino una inversión a corto plazo con la que conseguir beneficios a la larga en la salud de alumnos y trabajadores y en el respeto por el medio ambiente. El mejor ejemplo de responsabilidad social que se puede dar a los más pequeños.
- Enrique Cortina es Director de Limpieza de Interactiva