EDITORIAL
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| Algunos acusan al huelguista Marcos Andrés Armenteros, que fue despedido por reiterado absentismo laboral, de haber sido ya indemnizado con 117.846,96 euros. |
Huelga de hambre… en “horas sindicales” y en locales de la compañía
Acerca de la controvertida huelga de hambre en Telefónica
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
Cuatro de las cinco personas que están en huelga de hambre pidiendo la readmisión de Marcos Andrés Armenteros en Telefónica (el quinto es el propio Armenteros, técnico de planta despedido por reiterado absentismo laboral, e indemnizado ya con 117.846,96 euros, tal y como sentenció el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña) son trabajadores de la compañía.
Lo que resulta curioso no es que trabajen allí, sino que hagan uso de sus “horas sindicales” para no acudir a su puesto de trabajo desde el pasado día 5 (cuando comenzó la protesta) y hasta una fecha, evidentemente, sin determinar.
Ya sabemos el cuándo. Ahora veamos el dónde. El lugar donde están desarrollando la huelga de hambre es un local perteneciente a Telefónica cedido al sindicato CO.BAS (escindido de Comisiones Obreras), cuyo uso está claramente estipulado para su utilización por parte de trabajadores de la compañía. Insisto, el cabecilla y motivo por el que están allí atrincherados desde hace dos semanas ya no es empleado. O sea, que el agua, la luz y el espacio que vienen utilizando un día detrás de otro, los paga Telefónica, la compañía de la que llevan viviendo varios lustros los cinco y contra la que cargan sin duelo tratando, confío en que sin éxito, de mellar una reputación de relaciones sindicales sin tacha en los últimos 80 años.
Al margen de que los huelguistas recurran al juego sucio de solicitar a través de sus perfiles en redes sociales “chanchullos” de directivos de Telefónica para un reportaje que se está preparando, hay que reconocer que han tenido una gran capacidad para elegir la fecha en la que desarrollar la protesta.
El entorno de la huelga general del pasado 14 de noviembre y en vísperas de las elecciones autonómicas catalanas del próximo domingo (han recibido el apoyo de los cabezas de lista de ICV-EUiA y las CUP, Joan Herrera y David Fernández respectivamente, así como del coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara), los huelguistas han conseguido de momento difundir su causa entre los sectores políticos y sindicales más escorados hacia la izquierda. Pero no deberían olvidar que las nuevas herramientas para la extorsión tienen tanto de impactante como de efímero.