SEGÚN EL BUNDESBANK
Alemania podría entrar en recesión este invierno
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
El Bundesbank de Alemania redujo el viernes su pronóstico de crecimiento para el próximo año en momentos en que la crisis de deuda de la zona euro afecta a la mayor economía del bloque, pero agregó que el país volverá pronto a su senda de crecimiento.
El Bundesbank de Alemania redujo el viernes su pronóstico de crecimiento para el próximo año en momentos en que la crisis de deuda de la zona euro afecta a la mayor economía del bloque, pero agregó que el país volverá pronto a su senda de crecimiento. La decisión se produce un día después de que el Banco Central Europeo recortó sus previsiones de crecimiento para el próximo año apuntando a las perspectivas más débiles para los países del corazón del bloque, como Alemania, Francia y Holanda.
Alemania ha sido un motor clave de crecimiento de la zona euro, actualmente en su segunda recesión desde el 2009, pero la resistencia del país a la crisis se está agotando, y las nuevas proyecciones del banco central reflejan esto.
"Teniendo en cuenta la difícil situación económica en algunos países de la zona euro y la incertidumbre generalizada, el crecimiento económico será menor que el previsto anteriormente", dijo el Bundesbank. "El Bundesbank no ve una desaceleración prolongada, sino que anticipa un retorno a la senda de crecimiento pronto", agregó.
Los pedidos industriales y la producción en Alemania se han reducido en los últimos meses, con las exportaciones cayendo a su ritmo más rápido desde fines del año pasado. Los economistas esperan que la economía alemana se contraiga en el cuarto trimestre, pero mejoraría tan pronto como en el primer trimestre.
El Bundesbank dijo que hay una posibilidad de que Alemania entre en recesión - definida como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. "Hay incluso indicios de que la actividad económica podría caer en el último trimestre del 2012 y en el primer trimestre del 2013", dijo.
El Bundesbank ahora espera que la economía alemana crezca un 0,7 por ciento este año, frente a una previsión anterior del 1,0 por ciento, y un 0,4 por ciento el próximo año, a la baja desde un pronóstico del 1,6 por ciento ofrecido en junio.
Un dato negativo es el de la cifra de negocios del comercio minorista. Pese a los frecuentes titulares de la prensa sobre la “animación del comercio”, el consumo interno está, en términos reales, por debajo de los valores de 1998. Veinte años de estancamiento salarial no han dinamizado precisamente el consumo. Pero lo más grave es que a nadie, en el gobierno alemán, parece importarle. Sus medios de comunicación continúan demonizando a Francia, cuyo consumo se mantiene relativamente robusto, por titubear a la hora de dar pasos en el recorte socio-laboral. La atención de la doctrina alemana sigue concentrada casi exclusivamente en una sola dirección: la competitividad exportadora, un modelo manifiestamente inservible para el conjunto de la zona euro que contiene economías muy diferentes.
La corrección a la baja del Bundesbank se produce pocas horas después de que el Banco central Europeo (BCE) divulgara su propia corrección de las previsiones para la eurozona, con una previsión de recesión para este año y el que viene, y un regreso al crecimiento en 2014.