Los resultados reflejan también un cambio en los hábitos de consumo. El 87% compra productos con menos envases, y el 75% estaría dispuesto a cambiar de formato si con ello se redujeran significativamente los residuos. Al mismo tiempo, los consumidores demandan envases más fáciles de reciclar, información clara sobre cómo hacerlo y soluciones que combinen sostenibilidad, funcionalidad y seguridad alimentaria.
Tecnología para reducir el desperdicio alimentario
Los expertos sitúan a la tecnología como una herramienta primordial para combatir el desperdicio alimentario, una prioridad creciente para consumidores y empresas. El Barómetro muestra que el 97% de los españoles procura comprar únicamente la cantidad necesaria para evitar tirar alimentos, una práctica impulsada tanto por el cuidado del medio ambiente (43%) como, cada vez más, por el ahorro económico (54%).
En este contexto, soluciones basadas en RFID como RFreshID permiten a fabricantes y distribuidores disponer de información en tiempo real sobre el estado de los productos frescos, identificar aquellos próximos a su fecha de consumo preferente o caducidad y optimizar su gestión a lo largo de toda la cadena de suministro. “Gracias a esta visibilidad, las compañías pueden reducir el desperdicio alimentario, mejorar la disponibilidad de producto y optimizar la rotación del stock, contribuyendo al mismo tiempo a una gestión más eficiente de los recursos”, explican los expertos de Checkpoint Systems.
Los envases sostenibles ganan protagonismo
El consumidor actual exige sostenibilidad y transparencia. Según el Barómetro, el 75% de los usuarios está dispuesto a cambiar de formato para reducir residuos. Esta mentalidad se complementa con la exigencia de un 77% que pide más información en el etiquetado para conocer el impacto real del producto.
Con el fin de responder a este reto, el mercado europeo está adoptando la tecnología RFID en el sector de la alimentación. Este sistema dota a cada bandeja de una identidad digital única y mejorar la trazabilidad interna. Una solución estratégica que impulsa la economía circular y acelera la transición hacia un modelo libre de plásticos de un solo uso.
La economía circular, una demanda creciente
Los expertos también destacan que la economía circular pasa por combinar innovación, digitalización y nuevos modelos de gestión. En este sentido, la trazabilidad que aporta la tecnología RFID se perfila como una herramienta clave para obtener información de la vida útil de los productos y envases, optimizar el uso de los recursos y responder a las crecientes expectativas de sostenibilidad de consumidores y reguladores.
Cristina Rodrigo, Business Unit Director Iberia de Checkpoint Systems: "La sostenibilidad ya no depende únicamente del material del envase, sino de la información que somos capaces de obtener de él durante todo su ciclo de vida. Tecnologías como la RFID permiten reducir el desperdicio alimentario, impulsar nuevos modelos de envases y facilitar la transición hacia una economía cada vez más circular. El reto consiste en transformar esos datos en decisiones que aporten valor tanto a las empresas como al consumidor y al medio ambiente".