En España el gobierno ya admite abiertamente que las previsiones macro no se cumplirán y que 2013 será nuevamente un año de recesión. Esto obliga a buscar un balón de oxígeno relajando el objetivo del déficit y por ello probablemente la UE permitirá un déficit del 6% del PIB en vez del 4,5% inicialmente previsto para el 2013. Pero no nos engañemos, aunque esto se haga realidad la recesión continuará, los recortes seguirán y el paro seguirá creciendo. Es necesario utilizar instrumentos de política monetaria y tomar medidas en el ámbito de la microeconomía, pero ni el BCE ni la Sra. Merkel están por la labor ni el gobierno de aquí tiene ningún plan de crecimiento creíble para aplicar.
Mientras tanto, seguimos viendo como al otro lado del Atlántico las cosas funcionan mejor, con un ISM manufacturero y un ISM no manufacturero de marzo que, si bien han estado un poco por debajo del esperado, se han mantenido netamente por encima de los 50 puntos y continúan indicando expansión económica. Además, el informe de empleo de marzo nos ha dejado un nueva reducción de la tasa de desempleo de un décima y se sitúa ya en el 7,6%.
En Europa hemos conocido las ventas minoristas de febrero en la zona euro, que han experimentado una caída interanual del -1,4%, como resultado de la depresión del consumo privado. Se ha reunido el BCE y ha mantenido los tipos de interés al 0,75%: el Sr. Draghi parece insinuar la posibilidad de bajar los tipos pero esta sería una medida inútil, ya que no se transmitiría a los agentes económicos simplemente porque no hay crédito. Si el BCE no interviene con medidas no convencionales, como ha estado haciendo la Fed en Estados Unidos, lo que haga con los tipos de interés será completamente irrelevante.
En cuanto a los mercados bursátiles, el Ibex 35 ha ido perdiendo puntos desde que tocó la resistencia de los 8.670 puntos y esta semana ha atravesado a la baja el soporte que tenía en los 7.900 puntos, cerrando la semana en los 7.798 puntos. El selectivo español tiene ahora delante niveles importantes de soporte como los 7.700 (que prácticamente ya ha tocado en intradía), los 7.500 y los 7.200 puntos, alguno de los cuales probablemente detendrá estas bajadas de corto plazo.
El Eurostoxx 50 también ha experimentado bajadas hasta los 2.566 puntos y ha cerrado la semana en los 2.585 puntos. En Estados Unidos, los índices se resisten a corregir a pesar de estar en máximos históricos que deberían actuar como resistencia, al menos temporalmente: el S&P 500 ha tocado los 1.539 puntos en intradía pero ha conseguido cerrar la semana en los 1.553 puntos, muy cerca de los máximos anuales marcados hace pocos días.
Creo que el Ibex 35, desde un punto de vista meramente técnico, está trazando una corrección al movimiento alcista en 5 ondas que se inició en junio de 2012. Es probable que esta corrección esté muy cerca de finalizar, pero no lo podremos afirmar hasta tener alguna señal clara, como por ejemplo cerrar durante dos sesiones consecutivas por encima de los 8.100 puntos. Por tanto, de momento, mantendremos la posición de neutralidad y estaremos atentos al posible rebote de los índices para adoptar, eventualmente, un sesgo alcista.
- Arcadi Orrit es Socio-director de InverConsulting, director de inversión de AIF y profesor de finanzas y perito judicial mercantil