Tal y como apunta el estudio elaborado por ICEA, (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones), las tentativas de fraude a los seguros aumentaron casi un 12% en 2012. Las aseguradoras investigaron 146.792 casos ese año. Sólo en los relativos al Hogar, ya fueron más de 20.000 los intentos de fraude. Madrid, Barcelona y Valencia son, por este orden, las ciudades en las que se ha interceptado un mayor número de intentos de fraude en seguros de Hogar.
Según un análisis realizado por Lasistencia.es, la primera compañía independiente del sector asegurador, es posible abaratar los costes por siniestros de hogar en más de un 20% (sin ahogar al profesional y sin quitar prestaciones de calidad al asegurado), y evitando así posibles fraudes. Lasistencia calcula que las aseguradoras pueden ahorrarse hasta 80 millones de euros en un año. Fontaneros, albañiles, pintores, cristaleros, cerrajeros y parquetistas, servicios técnicos de electrodomésticos, son los profesionales más solicitados.
El objetivo es satisfacer las necesidades de las aseguradoras, ofreciendo a su vez a los autónomos y profesionales del sector la oportunidad de disponer de trabajo constante a través de su plataforma Lasistencia.es.
José Manuel Pontón, Director de Lasistencia.es, explica, “El sector necesitaba una compañía independiente, con capital 100% español, con el control de calidad y coste como núcleo de negocio. La única compañía no cautiva que no cobrará royalties a los profesionales. Que no tiene lastres económicos y que facturará a las compañías dependiendo del ahorro conseguido”. Lasistencia.es es una empresa de capital 100% español que se encuentra en plena fase de expansión por todo el país y espera acabar el 2014 con más de un centenar de profesionales vascos seleccionados para prestar sus servicios.
Según estudios de Lasistencia XXI, en el que se han investigado y analizado los procesos de las 35 compañías aseguradoras de hogar más relevantes, es posible abaratar los costes por siniestros de hogar en más de un 20% (sin ahogar al profesional y sin quitar prestaciones de calidad al asegurado). Esto se traduciría en un ahorro para las compañías más de 80 millones de euros anuales.