Entrevistamos para nuestros lectores a D. Jonathan Williams, Director de Desarrollo Estratégico de Experian en Eurofinance Barcelona 2013, recientemente celebrada del 16 al 18 de octubre pasado. Durante el transcurso de dichas jornadas se puso de manifiesto la necesidad de que las empresas se pongan al día en la adaptación al SEPA, que entrará en vigor el próximo mes de febrero de 2014, puesto que se está manifestando un cierto retraso en su adaptación a esta nueva normativa y queda muy poco tiempo para que realicen todos los cambios organizativos que esto implica. Experian es experto en ayudar a las empresas a emprender dichos cambios necesarios y Jonathan Williams nos explica la manera de realizar los cambios y las implicaciones que conllevaría para una empresa el no cumplimiento del SEPA.
Pregunta: Si compañía ha participado en Eurofinance Barcelona 2013. ¿Cómo han transcurrido las jornadas y cuáles han sido las conclusiones del mismo?
Respuesta:
EuroFinance ha ofrecido una serie de perspectivas útiles para los Tesoreros sobre la macroeconomía y clima regulatorio así como predicciones para los próximos 10 años. Está claro que los Tesoreros están centrados en el mundo después de la crisis y trabajando en entender cómo las competencias y experiencia que han acumulado en los últimos seis años pueden ofrecer una ventaja financiera a sus empresas. Muchas de las sesiones fueron estudios de caso sobre cómo organizar y consolidar operaciones de tesorería, en parte causadas por la SEPA. Sin embargo, se ha extraído una interesante estadística de un conjunto de preguntas realizadas al público: este año, el 14% de los asistentes dijo que ya estaba completamente preparado para la fecha límite de migración a SEPA el 1 de febrero de 2014, lo que representa una reducción del 3% sobre el año anterior y esto indica o bien una comprensión más profunda de sus implicaciones o del impacto sobre cada empresa. Se cubrió la migración a SWIFT para los colectivos con negocios más grandes en una serie de sesiones así como los temas de consolidación de tesorería y bancos domésticos. En resumen, la industria parece haber superado la preocupación causada por los mercados financieros y se centra ahora en cómo las empresas pueden posicionarse para sacar partido de la recuperación.
En EuroFinance ha habido una fuerte sensación de que muchas empresas todavía no están preparadas para la SEPA y muchas de ellas que creen que lo están todavía no han utilizado la compensación SEPA y por lo tanto su migración no ha sido testada en condiciones “reales”. Creo que muchos de los errores en los datos de cuentas bancarias no se descubrirán hasta que los ficheros de pago que contienen dichos datos hayan pasado por la compensación SEPA, esto es porque el cierre de sucursales y las fusiones de bancos llevan a cambios en los datos de cuentas. Los sistemas domésticos “entienden” esta información y todavía se puede hacer el correcto enrutamiento pero la compensación SEPA no podrá tener en cuenta estos cambios.
El acceso a las soluciones de contingencia SEPA serán desiguales, algunos, pero desde luego no todos los bancos están ofreciendo a sus clientes servicios de conversión de contingencia. Todavía no está claro si aquellos bancos que ofrecen servicios de conversión podrán hacerlo para todos sus clientes y el nivel de profundidad de la solución ofrecida variará de un banco a otro. Por supuesto, hay proveedores de soluciones que ofrecerán servicios de conversión a SEPA, pero obviamente, esto tendrá un coste.
Pregunta: Como Vd. sabe, muchas empresas españolas han conseguido sobrellevar la crisis económica gracias a las exportaciones. ¿Cómo afectará SEPA a las transacciones que se realicen en una moneda distinta al Euro?
Respuesta:
Los últimos titulares muestran que España está emergiendo de la recesión con un descenso del paro y un incremento de las exportaciones. Muchos de estas exportaciones se harán dentro de la Unión Europea y en euros, sin embargo algunas transacciones podrán realizarse en una divisa de la Unión Europea nacional como la Corona Danesa o Checa: todas estas transacciones se consideran transacciones SEPA.
Dentro de la Eurozona, la eliminación de las fronteras y la estandarización de los costes de pago que ofrece la SEPA facilita el camino para las importaciones y las exportaciones. Sin embargo, incluso si una empresa cumple con la normativa, ¿sus clientes en otros países estarán preparados para la SEPA? y esto representa un riesgo que quizá no puedan pagar.
En términos de comercio con países fuera de la SEPA, no debería haber ninguna implicación negativa de la SEPA e incluso puede que haya alguna posibilidad de beneficio. La estandarización de las ofertas SEPA hace que el comercio en euros sea una propuesta más atractiva. Al tener cuentas en euro, las empresas fuera de la Eurozona pueden evitar el coste, complejidad e incertidumbre que representa el cambio de moneda.
Pregunta: ¿Cuánto tiempo dura el proceso de migración a SEPA?
Respuesta:
La respuesta a cuánto dura este proceso depende de muchas variables: en qué países opera una empresa, cómo de centralizadas están las funciones de finanzas y tesorería, qué tipo de pagos se hacen y finalmente si el proyecto de migración es puramente un cumplimiento técnico o si tiene como objetivo conseguir beneficios gracias al proyecto SEPA. Las empresas que adoptan una visión más estratégica de la SEPA tienden a encontrar que los proyectos tienen una duración de entre 12 y 18 meses e incluyen la consolidación de operaciones, racionalización de cuentas bancarias y armonización de los procesos y datos. Al otro lado del espectro, las empresas pueden utilizar servicios de conversión para permitirles cumplir con la fecha límite, pero dichos proyectos generarán poco o ningún beneficio. Las empresas que optan por la opción fácil de conversión dependerán de su banco o proveedor de servicios para gestionar la migración de datos y ficheros de pago a los nuevos estándares SEPA, sin embargo tienen que estar preparadas para gestionar las excepciones causadas por datos desfasados o una calidad pobre en sistemas empresariales existentes.
Pregunta: ¿Cuáles son las posibles consecuencias que puede acarrear el no cumplimiento?
Respuesta:
Cualquier empresa que no pueda hacer que sus pagos cumplan se enfrenta a un riesgo de continuidad de negocio debido a la eliminación de los sistemas antiguos y, con el tiempo, a la imposición de multas y al daño a la reputación que puede acarrear. En la práctica, los bancos intentarán ofrecer servicios de contingencia para procesar los datos de pagos antiguos, pero estos servicios no serán garantizados y la calidad de datos pobre tendrá un importante impacto. La mayoría de los países ha publicado su régimen de multas que en algunos casos se aplican a directores de organizaciones así como a los bancos y al propio negocio.
Pregunta: ¿Qué pasos tiene que dar una empresa para cumplir la normativa SEPA?
Respuesta:
Existen tres partes clave para el cumplimiento de la SEPA: sistemas, procesos y datos. La actualización de los sistemas empresariales y de banca electrónica para que sean compatibles con SEPA tiende a ser la parte más larga de la migración con grandes aplicaciones de ERP que típicamente tienen una planificación de actualización que se extiende a lo largo de varios años. Además, las aplicaciones web y formularios también tienen que ser compatibles. Los procesos tienen que revisarse para la compatibilidad con los esquemas SEPA lo que puede involucrar el uso del nuevo servicio de Débito Directo Empresa a Empresa Paneuropeo y/o volver a emitir mandatos de Débito Directo. Finalmente, los datos tienen que ser compatibles con el Número de Cuenta Bancaria Internacional (ISO13616) y el formato de fichero de pago ISO20022 XML, utilizando los Códigos de Identificador de Banco en unos pocos países que han optado por mantenerlos hasta 2016. Una parte clave para asegurar que los datos están listos para la SEPA es asegurar que la información de cuenta actual, normalmente alojada en sistemas de facturación y ficheros de datos master, es válida y puede convertirse al formato IBAN. Si no se valida esta información, se crearán nuevos datos incorrectos y es casi seguro que se producirán fallos en los pagos.
Pregunta: Si una empresa no ha empezado todavía a migrar sus datos a los formatos que cumplen con SEPA ¿todavía puede cumplir con la fecha límite? Si no, ¿qué se puede hacer para minimizar los daños que esto podría causar?
Respuesta:
Una empresa que todavía no ha empezado tiene que crear inmediatamente un plan para cada uno de los tres pasos clave más arriba mencionados y decidir si se pueden actualizar los sistemas, cambiar los procesos así como validar y convertir los datos. Si esto no se puede hacer, los servicios de conversión pueden proporcionar una solución a corto plazo y pueden ser ofrecidos por los bancos u otros proveedores, pero las dos cosas clave que hay que hacer ahora es crear un plan completo de puntos que necesitan trabajo y realizar la validación de los datos de pago existentes. Una empresa puede entonces seguir pagando y recogiendo mientras convierte sus sistemas y procesos cumplan totalmente.
Pregunta: ¿Se deberían utilizar empresas terceras para ayudar a acelerar el proceso de migración?
Respuesta:
Las empresas que todavía están migrando deberían primero dedicar recursos internos donde más se necesiten y luego buscar a proveedores externos para ayudar en sus áreas de especialización: los servicios de gestión de mandatos, validación de datos y conversión de ficheros de pago son algunas de las áreas más comunes. En algunos casos los consultores de pago también pueden poder facilitar la asimilación de las necesidades de la SEPA y acelerar la migración.
Pregunta: Cuando una empresa ya cumple con SEPA ¿ya está terminado el trabajo o se necesita un cuidado regular para asegurar que la organización sigue cumpliendo con SEPA?
Respuesta:
Si una empresa acaba de convertirse en compatible con la SEPA, se habrá perdido los principales beneficios de la estandarización, consolidación y armonización. Se puede deber a que considera que la SEPA es un proyecto de TI costoso, lo que es una idea equivocada. Las organizaciones que aprovechan la oportunidad de revisar sus operaciones en el contexto de la SEPA podrán dinamizar sus operaciones consiguiendo así ahorros y una mayor confianza en los pagos. Hemos creado una buena base para la economía europea, ahora deberíamos construir sobre ella servicios de pago de primera categoría.
Pregunta: Sinceramente, ¿Cree Vd. que las empresas españolas están preparadas para adaptarse a SEPA a partir de febrero de 2014?
Respuesta:
La situación de la migración la SEPA en España es el reflejo del resto de Europa. Las últimas cifras publicadas por el Banco Central Europeo para España muestran que el 51,51% de las transferencias de crédito han migrado junto con el 0,12% de Débitos Directos. Sorprendentemente, las estadísticas del BCE no incluyen ninguna cifra de migración para los Débitos Directos en España en el tercer trimestre. España ha adoptado el esquema más rápido COR1 de Débitos Directos en abril, por lo tanto sería interesante ver si esto ha causado una gran aceptación en la migración del Débito Directo.
El Banco de España informa que todas las empresas excepto las más pequeñas deberían cumplir con los estándares SEPA, sin embargo otros, en especial el Bundesbank alemán han indicado hace poco que es probable que sus grandes originadores de Débito Directo no estén preparados. Ya que ambos países están adoptando COR1 y ambos muestran niveles similares de adopción hasta la fecha, es posible que asistamos a un cambio similar por parte del Banco de España.
Parar la migración a SEPA es una decisión que solo podría ser tomada a nivel de la Unión Europea y requeriría un proceso legal. No se ve ninguna tendencia en este sentido ni hay tiempo para hacerlo, por lo tanto, alguna forma de migración tiene que ocurrir. Aquellas empresas españolas que no puedan migrar antes de la fecha límite tienen que recurrir a servicios de contingencia o de conversión para ayudarlas a cumplirla y hablar con sus bancos debería ser la primera opción.
Le quedamos muy agradecidos por la concesión de esta entrevista.