DEFENDERSE LEGÍTIMAMENTE DE LAS CATÁSTROFES NATURALES
El Ejército contra la Naturaleza agresora
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| No faltará mucho para que caigan ministros por efecto de catástrofes naturales, pero también se llegará a un punto en el que tendrá que haber la movilización de todo un Ejército de Cascos Verdes para actuar contra los desastres, incluso de manera preventiva con los medios que sean precisos. |
Por Fernando De Salas López, miembro de la Real Academia de Doctores de España (RADE)
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Anabela Carrión (Viajar)
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
Actualizado el: 04/11/2014 10:12h
Cuando la Naturaleza Agresora nos envía algún Desastre Natural (terremoto, volcán, huracán, etc) o Tecnológico (provocado por el hombre: incendio, centrales nucleares, etc) o causado por el Cambio Climático, según lo explicado por científicos del Panel de Expertos del Cambio Climático (IPCC), reunido el pasado 31–03–2014 en Yokohama (Japón), ya sabemos que, aunque el Estado o Estados agredidos se encuentren en la vanguardia de las medidas de organización de la ONU para estos casos: disponer de Gabinete de Crisis y de Cascos Verdes, análogos a los Cascos Azules que organizó en los Capítulos VI y VII de la Carta de Naciones Unidas (1945), para evitar los enfrentamientos bélicos entre los Estados, al final siempre se recurre a los Ejércitos tradicionales que sólo están preparados para la “Defensa”, esto es, para disuadir, frenar y destruir a otros Ejércitos de humanos (hombres y mujeres). Hasta el momento, todas las guerras de la Historia han sido entre humanos. Ahora, voy a referirme al enfrentamiento y capacidad de reacción del hombre y la Naturaleza.
La “Declaración de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo”, Río de Janeiro, 7 de mayo de 1992, con 2.000 periodistas invitados dan a conocer al Mundo la Ecología, y la primera relación básica de los hombres con el Medio Ambiente. Es su primera preocupación concretada en la manera de crear una forma de Desarrollo que sea sostenible. Años más tarde, empieza una tímida preocupación por la relación de los hombres con el Cambio Climático. Las dos Conferencias de Río de Janeiro, 1992 y Río+20 de 2012, especialmente se preocupan de estos dos aspectos de la Ecología: del Medio Ambiente y del Cambio Climático. Los Desastres Naturales tendrán que esperar a la Resolución de Kobe, Hyogo (Japón) de 2005 para conocer las medidas adoptadas del año 2005 al 2015.
Posteriormente se han producido novedades y nuevas situaciones. La Resolución A/RES/67/231 de 09-04-2013, es una de las últimas aprobadas por la Asamblea General relativas a los Desastres Naturales. Tiene por título “Cooperación Internacional para la asistencia humanitaria en los casos de desastre natural, desde el socorro hasta el desarrollo”.
Acaba de ocurrir el 11 de febrero de 2014 un desastre natural de singular importancia que ha hecho cambiar las relaciones de las personas civiles y de los militares con los Desastres Naturales y Tecnológicos y con los efectos del Cambio Climático. Estos han sido: La larga permanencia de las inundaciones en Gran Bretaña. La continuidad de las inundaciones provocó protestas públicas justificadas de la población, con una intensidad y expresividad que alarmaron a los políticos, acusados de no actuar eficazmente ante el Desastre Natural de las Inundaciones. Les recordaron que existían elecciones. Al parecer, hasta la Reina increpó al Presidente del Gobierno David Cameron que rápidamente ordenó al Ejército británico que prestara apoyo.
De ello he deducido consecuencias importantes. La primera, las protestas de los ciudadanos ingleses por las respuestas a las actividades nocivas de los “Ejércitos Virtuales de la Naturaleza Agresora”, como les denomino. También ha ocurrido con las protestas en Filipinas ante el tifón que la ha dejado destrozada. Estas situaciones pueden llegar a producir una crisis política de Gobierno.
Esto es nuevo: que un Desastre Natural provoque la caída de un Ministro. O una crisis de Gobierno y afecte a muchos políticos. Parece una utopía pero puede no tardar mucho en transformarse en realidad habitual.
Otra gran noticia nueva, la segunda. Ordenar la movilización de todo un Ejército o de las Fuerzas Armadas, en lugar de limitarla solo a los Cascos Verdes, como una pequeña Unidad especializada, crea grandes dificultades entre los militares que no están preparados ni entrenados para estas misiones, sino para actuar en guerra, frente a otros Ejércitos interhumanos o terrestres y que siempre han existido.
Puede ser que haya llegado el momento de que una parte de esos Ejércitos o su totalidad, sean entrenados también para actuar con eficacia frente a los “Ejércitos Virtuales de la Naturaleza Agresora” que requiere, por ejemplo, un “valor” distinto al normal, de luchar dentro del marco de las Ordenanzas, o de otras disposiciones sobre recompensas militares en tiempo de guerra. Es tan fundamental el “valor” en los Ejércitos interhumanos, que el militar profesional que no tiene el valor acreditado en la Hoja de Servicios, se le anota que “se le supone”. Para actuar frente a un terremoto, un volcán, un ciclón o una gran inundación, el valor del militar tiene que tener otras características. Es decir, para intervenir frente a un “Ejército Virtual de la Naturaleza Agresora”, se requiere un entrenamiento y un valor diferencial y especializado.
Este Ejército de Naciones Unidas también considero debe tener en el futuro capacidad de respuesta, pues la Humanidad actual ha alcanzado un desarrollo tecnológico que le permite crear “armas” especiales que pueden “amansar huracanes”, o bien utilizar energía nuclear en el espacio frente a alguno de los Desastres. Experimentar nuevas armas, como drones o misiles de largo alcance, que puedan neutralizar o minimizar los efectos destructores de la Naturaleza, es una asignatura pendiente. Aceptar el reto o no, es decisión de la Comunidad Científica.
Los lectores son conscientes que prácticamente en todos los Desastres Naturales y Tecnológicos de los Estados, aunque estén preparados con los “Gabinetes de Crisis” y los “Cascos Verdes”, -pequeñas unidades militares instruidas y dotadas de medios para intervenir con eficacia en ellos, como la española Unidad Militar de Emergencias (UME) con 3.987 soldados- acaban siempre movilizando al Ejército en su totalidad, cuya razón de ser y preparación no es la que requieren estas acciones de los Desastres Naturales y Tecnológicos que me permito calificar como “Ejércitos Virtuales de la Naturaleza Agresora”, como ya he señalado.
A ellos hay que añadir las acciones que la ONU denomina como los impactos del Cambio Climático debido al calentamiento de los mares que con el CO2 producimos en la atmósfera los humanos y que estudian los científicos del Panel de Expertos del Cambio Climático (IPCC). Señalaron los daños a causar en las principales ciudades costeras en Europa, América, África, China y Japón, en caso de no invertir mucha cantidad de millones hasta el año 2050. Una importante noticia para los políticos de los 193 países de Naciones Unidas, es que si no tienen economías disponibles para organizar adecuadamente el que califico de “Ejército Humano de las Naciones Unidas”, tendrán menos para afrontar los desastres debidos al Calentamiento.
La importancia creciente de tener que enfrentarnos a los “Ejércitos Virtuales de la Naturaleza Agresora”, de crear el “Ejército Humano de Naciones Unidas” y atender al Calentamiento del Cambio Climático, nos lleva a la consideración de que Naciones Unidas considere la necesidad de añadir dentro de las Organizaciones Universales de Cooperación ya existentes, como, las Organizaciones Regionales (OO.RR) del Consejo de Europa y el Consejo Nórdico así como las OO.RR de Cooperación prioritariamente militar como la OTAN.
Por tanto creo queda clara la necesidad de crear una Organización de Cooperación de carácter universal, global y con la consideración de las demás Organizaciones Internacionales creadas por Naciones Unidas en los años posteriores a 1945. Como es lógico, esta nueva Organización Universal de Cooperación no figura entre las Organizaciones Internaciones ya existentes de Naciones Unidas. La entidad del tema supera a que los Estados organicen solo los “Gabinetes de Crisis”, los “Cascos Verdes” y la “Recuperación“. Deben tratar todas las materias prioritarias del asunto más significativo entre los principales del siglo XXI.
El futuro es una incógnita: ¿Dedicarse primero a la lucha “interhumana“, el enfrentamiento de una nueva Comunidad Atlántica, integrada por el Norte y el Sur del Océano, frente a Rusia y China? ¿O primeramente organizarnos racionalmente y sin odios para defendernos de los “Ejércitos de la Naturaleza Agresora“? Las dos acciones a la vez, no parece puedan llevarse a cabo. Habrá que esperar y desear, triunfe el sentido común, por primera vez en la Historia.