UCRANIA, LASTRE AL CONJUNTO DE LA UNIÓN
La Unión Europea agravó la crisis ucraniana
Por Ángel Maestro
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
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| Kiev, de bella y segura capital de Europa Oriental, a ciudad del caos. |
A la luz de los hechos aparece de forma nítida como bajo la influencia poco encubierta de los Estados Unidos los rectores de la Unión Europeo contribuyeron de modo inequívoco al agravamiento de la crisis ucraniana. Asistimos a lo que asemeja una nueva reedición de la Guerra Fría, no de un enfrentamiento tan claro como fue aquel, pero si de posturas antagónicas aún con un lenguaje y particularmente acciones más moderadas. Si en tiempos de la Guerra Fría la amenaza expansionista derivada de la propia sustancia ideológica de la Unión Soviética y del marxismo leninismo - sistema que supuso la comisión de los mayores crímenes en la historia de la humanidad, y particularmente contra el sufrido pueblo ruso - constituía un hecho innegable, el querer presentar a la Rusia de hoy como amenaza semejante, no responde a la realidad de los hechos.
En artículos anteriores hemos manifestado el general desconocimiento histórico y de la realidad actual existente en medios políticos e informativos sobre lo que es Ucrania y su especialísima relación con Rusia. La verdadera Ucrania , no el estado artificial administrativo y político, constituye un conjunto inalienable con lo que se puede denominar Rus, como se llamado siempre, pues la palabra “ruso” se utilizó durante siglos para designar a los ucranianos, rusos y bielorrusos, o Rusia, nombre del siglo XVIII, o aún más exactamente, Unión Rusa.
El pueblo ruso se dividió en tres ramas, rusos, ucranianos y bielorrusos, bajo la amenaza de la invasión mongola y de la colonización polaca. El estado ucraniano actual , surgido tras la desaparición de la Unión Soviética, representa en gran parte un paradigma de naciones creadas sobre el papel. Sintetizándolo al máximo y a grandes rasgos: la Ucrania oriental es prístinamente rusa, la occidental es polaca y también lituana.
La ofertada asociación de Ucrania con la Unión Europea, por esas especiales particularidades ruso ucranianas ignora, o mejor, ignora intencionadamente que supondría la ruptura con Rusia, avivando el fuego latente entre el este y el oeste ucraniano.
De la parcialidad existente en los medios informativos al tratar de Crimea, del Dontezs y de Lugansk una buena prueba es la de la consideración sobre las muertes ocurridas especialmente en las dos últimas. El tratamiento es completamente distinto. Si los muertos son pro rusos, se trata de organizaciones poco menos que de criminales armados y sostenidos por Rusia, Y totalmente distinto en el caso contrario.
Con la fría realidad de los hechos, la Ucrania de hoy, y aún dejando aparte la dicotomía este oeste no se encuentra preparada económicamente no ya para incorporarse a la UE, sino que constituiría un lastre acusadísimo para el conjunto de dicha Unión. Al ser su dimensión geográfica y su población muy superiores a las pequeñas naciones del Este europeo, las consecuencias serían mucho mayores, obligando a la sufrida población ucraniana a sacrificios aún mayores dictados inflexiblemente por la oligarquía burocrática de Bruselas.
La Unión Europea, cada vez más dominada por Alemania, el estado más fuerte que impone sus medidas económicas,de ahí el éxito contra el predominio germánico de los partidos euroescépticos en varios países en las últimas elecciones europeas, no sólo en Francia .
La Unión Europea en política internacional se pliega a los intereses de los Estados Unidos , quienes ven con preocupación la visión euroasiática del presidente Vladimir Putin, visión demostrativa de trascendencia política, de multipolaridad frente a la visión unipolar mantenida por las sucesivas administraciones presidenciales USA, mantenidas desde la desaparición de la antigua Unión Soviética.
Visión realista la del político ruso, y que parece acertada ante la lógica implacable de los hechos, especialmente de la China de hoy, potencia indiscutible. Esa lógica permite intuir que el mantenimiento de la unipolaridad a cargo de los EE.UU. se tornará aceleradamente insostenible.
Las críticas europeas y norteamericanas a la política rusa chocan con el realismo político de Putín que aunque no guste a los medios informativos en general, goza del apoyo político mayoritario del pueblo ruso, orgulloso de haber recuperado para Rusia un papel importante en la política mundial, lejos de la Rusia decadente de los años 90 del siglo pasado. Putín en algunos temas, como por ejemplo el de la inmigración musulmana habla sin complejos, dando la bienvenida a esos inmigrantes musulmanes , pero exigiendo que se adapten a las costumbres rusas.”Rusia no necesita minorías musulmanas, esas minorías necesitan a Rusia y no les garantizamos privilegios especiales, ni tratamos de cambiar nuestras leyes adaptándolas a sus deseos. No importa lo que exclamen discriminación, no toleraremos faltas de respeto hacía nuestra cultura rusa”, proclamo Putin en la Duma, parlamento ruso. La claridad expositiva no puede ser más rotunda. El pueblo ruso en su mayoría, y esto es una realidad aunque no guste en determinados medios, está orgulloso de su patriotismo, que encuentra nueva canalización en la idea multipolar euroasiática.