SE DESINFLA UN GIGANTE DE LA ECONOMÍA LUSA
La fiscalía lusa abre una investigación al Banco Espirito Santo
Más del 20% de las acciones pertenecen a la familia Espirito Santo, una de las más poderosas de Portugal
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
La fiscalía de Portugal lleva semanas investigando el imperio empresarial de la familia Espirito Santo, en graves problemas financieros, tal y como ha comunicado el Gobierno luso confirmando una información publicada por la agencia Reuters. El Banco de Portugal sondea el interés del Santander y otros bancos en el BES. "La oficina del fiscal está monitorizando la situación, desde el primer momento, recopilando todos los elementos que se han hecho públicos y analizando su posible relevancia penal", ha asegurado el Ministerio Público portugués. Sin embargo, ha puntualizado que las investigaciones en curso "incluso preceden la fecha de las informaciones de las últimas semanas". En los últimos días, la familia Espirito Santo, propietaria del 20,1% del Banco Espirito Santo (BES) y una de las más poderosas de Portugal, está en el ojo del huracán tras destaparse las supuestas irregularidades contables en su entramado empresarial. En algunos medios económicos europeos se ha puesto de manifiesto el escaso impacto de las ayudas de rescate a países como Irlanda, Grecia, Portugal o también España, que tan solo han demorado el colapso de un sistema financiero presuntamente corrupto e inflado en créditos basura.
El imperio en manos de la influyente familia portuguesa integra filiales y participaciones en empresas del sector energético, agroalimentario, hoteleras, hospitales, inmobiliarias, la cuota accionarial del BES, aseguradoras, etc, bajo un complejo entramado empresarial. La cabecera del holding es Espírito Santo International (ESI), de la que cuelga Rioforte, entre cuyas participaciones figura el 49,3% del Espírito Santo Financial Group (ESFG), que es a su vez el grupo especializado en mantener las inversiones financieras entre las que figura la propiedad en el Banco Espirito Santo.
Las turbulencias sobre su máximo accionista han impactado sobre el la entidad financiera, pese a que tanto las autoridades lusas como el resto de accionistas reiteran que el banco no tiene problemas. La última reacción al respecto ha tenido lugar hoy mismo, de nuevo desde el Banco de Portugal. El supervisor bancario ha insistido en que la solvencia del BES está garantizada y los clientes del banco protegidos en el caso de que "todo saliese mal". Una de las soluciones que maneja el Banco de Portugal es la de poner en marcha una ampliación de capital para reforzar a la entidad. Un plan que ya ha empezado a preparar y para el que incluso habría tanteado ya a otros bancos, entre los que se encontraría Banco Santander.