EL MEJOR ASESOR EN TIEMPOS DE CRISIS
Se impone la figura del Personal Shopper Inmobiliario
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
El sector inmobiliario se mueve a pesar de la convalecencia de la construcción. Lo hace en la categoría del trato al cliente, tradicionalmente muy conservadora y orientada a los intereses de la agencia inmobiliaria. En palabras de Enric Jiménez Gragera, CEO y fundador de SomRIE Personal Shopper S.L. “el comprador es el que paga toda la inversión, sin embargo, ha sido el menos valorado, especialmente en estos últimos años”.
Desde el estallido de la crisis, el comprador se sabe el rey del mercado porque conoce que sin su concurrencia, y la del banco, no habría venta ni alquiler. Pero, a pesar de vivir rodeado de una vasta e interesante oferta, encontrar el hogar o negocio ideal puede convertirse en una auténtica quimera. Este cambio de paradigma lo detectaron ya en 2010 profesionales como Enric Jiménez que lleva más de 20 años de andadura en el sector.
En plena crisis, cuando todo el mundo veía una locura emprender algo relacionado con el sector inmobiliario, empezaron a operar agentes o consultores inmobiliarios con experiencia, que compartían filosofía con un personal shopper o un personal trainer. Es decir, trabajar para un cliente de forma individualizada para ahorrarle tiempo, disgustos y defender sus intereses. Futbolistas y otros famosos recurren a sus servicios cuando quieren instalarse en nuestro país y ahora cada vez más se está extendiendo su uso entre particulares e inversores.
Desde arquitectos hasta inmobiliarias
El Personal Shopper Inmobiliario es aquel profesional que representa al cliente y negocia por él en cualquier operación de compraventa. El cliente le indica en qué zona está interesado, el precio que desea pagar como máximo o las calidades de la vivienda. A partir de ahí, el 'Personal Shopper Inmobiliario' se encarga de analizar el mercado en función de esa demanda, siempre defendiendo los intereses del comprador. Tal como afirma Enric Jiménez, "a nuestros clientes les ahorramos tiempo, dinero -hasta un 15% del presupuesto inicial- y dolores de cabeza”.
El perfil de estos agentes ha ido ampliándose desde que empezaran a aparecer: desde arquitectos por sus conocimientos técnicos y legales hasta agencias inmobiliarias o empresas que prestan servicios específicos de agente inmobiliario personal.
Para algunos de ellos ha supuesto una obligación como salida a la crisis del sector, como las agencias inmobiliarias que se han reinventado para adaptarse al mercado y a las nuevas demandas de los compradores. Sin embargo, para otros ha sido una evolución natural tomada por convicción. Es el caso de la empresa SomRIE, que nació para mejorar y evolucionar el concepto de Personal Shopper Inmobiliario. Su objetivo era “posicionarse del lado del cliente en la adquisición de cualquier activo inmobiliario (vivienda o espacio de negocio), buscando, encontrando, negociando y cerrando siempre la mejor opción para él” según Enric Jiménez.
SomRIE no es una inmobiliaria
La marca SomRIE ha revolucionado desde entonces el concepto de agente inmobiliario personal porque no es una agencia inmobiliaria y al no poseer activos carece de conflicto de intereses. Así consigue realmente encontrar la mejor oferta y negociar su precio y condiciones en beneficio del cliente. La empresa de Enric Jiménez funciona "a éxito", es decir, no cobra un porcentaje sobre el valor de la venta sino que el cliente sólo hace todo el desembolso una vez que ha comprado el piso. Antes, tiene que pagar una provisión de fondos de 500 euros para que la búsqueda se ponga en marcha. Y una vez que ha comprado la vivienda o el local, la tarifa oscila entre los 5.000 y los 12.000 euros, en función del tipo y la localización del activo. Aunque pueda parecer dinero no lo es porque SomRIE consigue un ahorro de entre el 10% y el 15% sobre el presupuesto inicial y ya supone una considerable diferencia que lo compensa.
Sus clientes son internacionales y cada vez más nacionales
Los usuarios de SomRIE son por el momento internacionales. El 40% son clientes nacionales y el 60% extranjeros. El nacional responde al perfil del ejecutivo o empresario "que no tiene tiempo y sí ganas de invertir en vivienda", apunta Jiménez. Pero el núcleo duro de clientes son los extranjeros, que residen fuera de España y no tienen posibilidad de buscar la vivienda. Además, están muy perdidos con el papeleo por lo que "están encantados con nuestro servicio", asegura el fundador de SomRIE.
Los clientes extranjeros de SomRIE buscan inmuebles urbanos; por ejemplo, pisos ubicados en el barrio barcelonés de El Eixample, con un valor a partir de 400.000 euros y una superficie en torno a los 130 metros cuadrados. En cambio, los clientes nacionales buscan otro tipo de viviendas. Por un lado, pisos o casas más normales que no excedan los 200.000 euros para alguien que quiere invertir cierta cantidad de dinero y por otro lado, áticos de lujo de 1,5 millones para clientes que buscan algo para vivir. En total, suponen unos 150 clientes aproximadamente por año.
La evolución del Personal Shopper Inmobiliario
Respecto al futuro, Enric Jiménez lo ve claro. Opina que en 10 años la mitad de las empresas que presten servicios relacionados con la actividad inmobiliaria, la asesoría y la consultoría, se enfocarán en un 50% en dar un mejor servicio al cliente y el otro 50% aún seguirán representando los intereses de la parte vendedora.
SomRIE SERVICIOS PERSONAL SHOPPER S.L.
SomRIE fue una de las empresas pioneras en el sector. La firma presta desde hace tres años servicios relacionados con la actividad inmobiliaria, la asesoría y la consultoría, aunque no tiene producto en cartera, sólo busca activos inmobiliarios y soluciones para la construcción a partir de la demanda de sus clientes, reformando viviendas de sus clientes o encontrando locales u oficinas. SomRIE ahorra el 70% de las visitas, hasta un 20% el precio de salida de los inmuebles y múltiples preocupaciones a sus clientes. Cada proyecto tiene un presupuesto fijo cerrado de antemano.
Esta iniciativa vio la luz en 2010 de manos de Enric Jiménez, quien completó el concepto de personal shopper inmobiliario y creó la marca tras 20 años de experiencia en el sector; de Sara Martínez, administrativa con experiencia en inmobiliarias; Eric Camps, propietario de una sociedad inmobiliaria en Brasil y de Ferran Gómez, Arquitecto Técnico. Además, tienen previsto que se sume en breve a la iniciativa un nuevo socio ajeno al sector inmobiliario y profesional del marketing.