TIENEN QUE FIDELIZARLOS RÁPIDAMENTE
Crece el riesgo de que los bancos nacidos de la reestructuración financiera pierdan muchos clientes
Según AIS las entidades financieras tienen que poner el foco en sus estrategias comerciales y de marketing, tanto para fidelizar a sus clientes como para captar nuevos
martes 21 de octubre de 2014, 14:31h
El proceso de restructuración del sector financiero ha dejado millones de “clientes huérfanos”, sin ningún vínculo con la entidad financiera que gestiona sus ahorros o créditos. “Un activo altamente volátil que podrá poner en jaque a muchas de estas nuevas entidades”, según la multinacional española AIS especializada en el desarrollo de sistemas de soporte a la toma de decisiones basados en la modelización estadística y matemática. Tras la reestructuración de la banca, muchos usuarios han ido a parar automáticamente a la cartera del banco resultante, no tienen apego a la marca y pueden abandonarla a la primera oportunidad.
“El momento es muy complejo para la economía y para el consumo y los bancos no se quedan fuera”, comenta Ramón Trias, director General del Grupo AIS. El problema es que tras la reestructuración de la banca, muchos usuarios han ido a parar automáticamente a la cartera del banco resultante, “y están alerta a cualquier señal u oportunidad para cambiar de banco. La fidelidad brilla por su ausencia y salvo los clientes de Santander, BBVA, Caixabank o Sabadell, el resto no ha establecido vínculos emocionales con su banco. No tiene apego a la marca y puede decidir abandonarla a la primera oportunidad”.
Según AIS las entidades financieras tienen que poner el foco en sus estrategias comerciales y de marketing, tanto para fidelizar a sus clientes como para captar nuevos. Deben destinar los recursos a las acciones que más beneficios les reporten y poder medir el éxito de sus iniciativas. “Los usuarios esperan que las marcas (incluidas las entidades financieras) les brinden un servicio personalizado y en la era del big data, los bancos deben establecer estrategias que hagan sentir a los clientes que se orientan a ellos casi a nivel individual. Hay que volver a vincular usuarios, crear lazos emocionales”.
El primer paso es conocer a los clientes, actuales y potenciales. “Y hay que empezar por las familias que rodean cada oficina bancaria. Hay que conocer al cliente y su entorno estableciendo tipologías (si son familias con hijos, jubilados, solteros, parejas jóvenes, su nivel de renta, etc.). Y no sólo deben saber cuál es el tipo de familia predominante en cada zona, sino cuántas familias de cada tipo hay en ella. Una información vital a la hora de definir estrategias comerciales y que permite marcar objetivos casi a medida para cada oficina. Y hay herramientas como Habits que aportan esta información”.
Con estos indicadores y la información propia que el banco tiene de sus clientes pueden construirse modelos útiles para localizar el target, identificar modelos de propensión de compra, fomentar la compra cruzada de productos… o que alerten de una posible desvinculación del cliente (modelos de abandono). De este modo, se logra llevar a cabo campañas mucho más dirigidas y efectivas, que obtienen una sustancial mejora en los resultados. Esta información de mercado ayuda también a determinar qué tipo de perfiles profesionales deben situarse en cada punto de la red con el fin de adaptarse al máximo a las características de las empresas y familias de cada área. “Los clientes -concluye Ramón Trias- quieren un trato personalizado, sentir que su banco les conoce y sabe lo que quieren”.