Apagón, caos ferroviario y corrupción en la España negra
Un año después del mayor apagón de nuestra historia, el organismo regulador abre una veintena de expedientes sancionadores señalando a la compañía estatal Red Eléctrica tras poner en riesgo el sistema y la grave negligencia en la distribución de la energía a todos los usuarios del país. Según la CNMC, la empresa que preside Beatriz Corredor tenía las herramientas necesarias para haber evitado el cero eléctrico por lo que se expone a una multa de 60 millones, además de otras menores a centrales de Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol. Ello, a pesar de la ocultación de datos por lo sucedido en las horas y días previos antes de fundirse los plomos.
Desigualdad salarial y presión fiscal
España ya es la gran economía de la UE donde más ha subido la presión fiscal sobre los salarios desde la pandemia. El porcentaje del coste laboral del trabajador que se destina a pagar impuestos y cotizaciones sociales ha pasado del 39,8% en 2019 hasta el 41,4% en 2025. Un incremento de 1,6 puntos que en Europa solo superan Estonia, Lituania, Eslovenia y Luxemburgo. El último informe de la OCDE sobre los 38 países integrantes constata que el incremento de la fiscalidad ha provocado que España salte del puesto 16 al 11 en los estados que gravan con mayor intensidad las nóminas. El 41,4% de la cuña fiscal se desglosa con el 13,1% que se destina a IRPF, un 5% a las cotizaciones sociales que paga el empleado y un 23,4% a las cotizaciones que paga la parte empresarial.
Brecha generacional
Una vez más, la brecha generacional vuelve a aparecer. El último estudio del Banco de España revela que solo un grupo de edad tiene más ingresos hoy que 22 años atrás y apunta que la riqueza media de los hogares de más de 75 años era en el 2000 un 52% superior a la de los jóvenes de hoy. La Encuesta Financiera de las Familias publicada por el BE muestra que la renta de los hogares españoles superó en 2024 el máximo histórico previo del año 2002. La riqueza de los jóvenes se desploma un 72% desde la crisis financiera, con salarios 'atascados' y sin vivienda. Menos de 4 de cada 10 familias tienen una vivienda en propiedad, situación que se desploma casi 30 puntos en los últimos 16 años.
Los hogares que están en máximos históricos de renta son los que están encabezados por una persona que supera los 65 años de edad. Por el contrario, los demás grupos de edad todavía siguen peor que a principios de siglo. Los jóvenes son los grandes perdedores del siglo XXI donde los hogares de menos de 35 años están todavía un 17% por debajo de los ingresos que tenían en el año 200: 6.500 euros menos al año. También el grupo de edad de 45 a 54 años está lejos de los niveles de principio de siglo, con un descenso del 15%. La caída se modera a partir de los 55 años, hasta el 4%, aunque sigue siendo negativa. La mejora no llega hasta el grupo de edad de los jubilados cuyos hogares de entre 65 y 74 años tienen hoy un 37% más de renta que a principios de siglo y los de 75 años o más han aumentado su renta un 50%.
España lidera la inflación
España ya es la gran economía del euro con mayor inflación tras la guerra con una escalada de precios que suben un 3,4% interanual frente al 2,8% de la UE y el 2,6% de la Eurozona. La inflación en España sube más por la guerra en Irán que en el entorno europeo, donde se elevó al 2,8% en marzo. Ya somos el octavo país de la UE con mayor subida de precios (3,4%) y el primero entre las grandes economías, por delante de Alemania (2,8%), Francia (2%), Italia (1,6%) y Países Bajos (2,6%). Esta brecha de inflación redunda en una menor competitividad, lo que entre otras cosas puede acabar influyendo en las exportaciones. Nuestro país podría superar el 4% si los precios de la energía no bajan de forma sustancial o si el Gobierno no prorroga las rebajas fiscales.
Sólo siete países superan la inflación española: Rumanía, con un 9%, Croacia (4,6%), Lituania (4,4%), Luxemburgo (3,8%); Eslovaquia (3,7%), Irlanda (3,6%) y Estonia (3,5%). El impacto de la guerra en Irán en la economía global, que se ha trasladado en primer lugar por medio del precio de los carburantes tras el encarecimiento global del petróleo y el gas, ha provocado que la inflación en la UE supere la que tenía hace un año.
Nuevo récord de recaudación… en 2026
La voracidad recaudatoria de Hacienda supera el récord de 2025 con y una subida en los dos primeros meses del años -enero y febrero- que sobrepasa el coste del 'decreto anticrisis'. El fisco inicia el ejercicio de 2026 con un 13,5% por encima de la plusmarca del año pasado con 6.755 millones más, frente a los 5.000 millones del decreto para paliar los efectos de la guerra. Los ingresos tributarios crecieron un 13,5% dejando en las arcas públicas casi 7000 millones más que en el mismo período del año anterior. Si en los dos primeros meses de 2025 se obtuvo una recaudación ya récord entonces de 49.946 millones, en 2026 se ha pasado a rondar los 57.000 millones. Es decir, sólo el ingreso extra supera en un 35% el coste de la medida gubernamental. Según la propia Agencia Tributaria, los impuestos más generalizados corresponden al IRPF y el IVA con un crecimiento del 10,2% y un 8,9%, respectivamente en términos homogéneos. A ello se unen los 539 millones del nuevo impuesto a la banca y el "buen comportamiento de las declaraciones trimestrales de las pymes". Según el ex director de la Agencia Tributaria, Salvador Ruiz, "estamos en una presión fiscal del 37,3%, que ha ido subiendo en los últimos años al no deflactar las tarifas del IRPF". El efecto es que "las rentas reales no crecen apenas, pero sí las nominales, que son las gravadas por la tarifa, lo que aumenta el porcentaje del impuesto".
Cae la confianza inversora
España cae cuatro puestos en el ranking de países más atractivos para la inversión extranjera. Se queda en la posición 15, lastrada por factores como la deuda pública, el desempleo y el blindaje a las inversiones extranjeras en sectores clave. Nuestra economía pierde brillo entre los países más atractivos para la inversión extranjera a escala mundial. Así lo asegura el 'Índice de Confianza para la Inversión Extranjera Directa (FDI) de 2026', elaborado por la consultora internacional Kearney, tras constatar que España ha perdido cuatro puestos en la clasificación, hasta quedarse en decimoquinto lugar, lastrado por factores como la deuda pública, el desempleo y el blindaje a las inversiones extranjeras en sectores clave.
El índice, que clasifica los mercados con mayor probabilidad de atraer inversión extranjera directa en los próximos tres años, refleja el "reposicionamiento” del país en torno a sectores estratégicos" y enmarca los resultados en un "contexto de creciente competencia internacional" por atraer esta inversión. En el caso español destaca su posicionamiento en energías renovables, "a la vanguardia" en transición energética en Europa, y en el transporte de mercancías, donde "se beneficia de una fuerte entrada de inversión extranjera directa" que duplica el de otras grandes economías del continente. Además, señala que el atractivo español radica en el desempeño económico (31%), la innovación tecnológica (26%) y la calidad institucional (26%).
Por el contrario, el informe advierte que los inversores ven condicionado su interés por el "elevado" nivel de deuda pública (del 103% del PIB a finales de 2025) y de desempleo "estructural" (el más alto de la UE), así como por la prórroga hasta finales de 2026 del mecanismo de control de inversiones extranjeras en sectores estratégicos, que "introduce mayores exigencias regulatorias".
Japón y Polonia superan a España en renta y PIB per cápita
Las economías nipona y polaca dan el sorpasso a la española como ya hicieron Lituania, Eslovenia y Chequia. Japón ha vuelto a superar a España en renta per cápita. Después de que nuestro país adelantase al archipiélago asiático en 2024 y consolidase el adelanto el año pasado, el avance para 2026 del Fondo Monetario Internacional muestra que la tendencia se ha revertido y devuelve la economía nipona por encima de la española en riqueza medida en producto interior bruto (PIB) por habitante en paridad de poder adquisitivo, el indicador que compara la capacidad económica real de cada nación. La economía japonesa ha repuntado y el FMI le atribuye 59.207,39 dólares (50.237,57 euros) de PIB per cápita, frente a los 59.187,17 (50.220,41 euros) de España, medidos en paridad de poder adquisitivo.
Polonia nos supera también en PIB per cápita ajustado por paridad de poder adquisitivo (PPA). Este hito indica que, al considerar el coste de vida, el ciudadano polaco tiene mayor capacidad de compra que el español. El crecimiento polaco se basa en una fuerte industria que emplea al 30% de la población, junto a una mayor atracción de inversión.