Después los materiales fueron transportados hasta la comunidad por parte de 75 trabajadores en 54 carros que recorrieron un kilómetro y medio en cada sentido en 270 viajes. Los suministros se dejaron en un almacén de la Media Luna Roja Árabe Siria para su posterior distribución entre la población necesitada.
El alto el fuego acordado durante el transcurso de esta operación fue completamente respetado por todas las partes. El personal de ACNUR pudo observar la tremenda situación humanitaria en el este de Alepo, con una grave escasez de alimentos, agua, medicinas y suministros básicos. ACNUR pudo acceder a la zona por última vez en junio de 2013 y desde entonces no ha llegado ayuda humanitaria a la población que vive allí.