www.elmundofinanciero.com

LA ATALAYA DE ELDA

"Borregos, cabreros" y la cabra china

Por Vicente Vera Esteve

By Vicente Vera Esteve
miércoles 25 de febrero de 2015, 10:03h
Actualizado el: 25 de febrero de 2015, 17:20h
Vicente Vera
Vicente Vera
Ya se que no estamos en vísperas de San Antón, la bendición de los animales domésticos ya pasó. Haber titulado este artículo con semejante animalario obedece al impacto que me produce la lectura de algunos artículos y entrevistas publicados en los diferentes medios de comunicación más divulgados a lo largo y ancho de la piel de toro peninsular. Hace aya algún tiempo recuerdo haber leído en El País una entrevista muy instructiva publicada en dicho diario y realizada al escritor Juan Marsé, en aquella exposición sincera de reflexiones de un reconocido autor de 82 años; Juan Marsé describe el comportamiento cultural de los españoles , señalando que “ España es un país de cabreros”, unas semanas después , otro gran autor de importantes novelas y ensayos, Andrés Trapiello le dedica una serie de dos artículos a este generalista eslogan dedicado a los españoles y su atención por los asuntos culturales sugerido por el autor catalán.
Copyright by Carlos Javier 2015. All Rights Reserved.
Copyright by Carlos Javier 2015. All Rights Reserved.

Otra perla periodística es la recogida en un diario alicantino en el que se publicaba también una corta entrevista express al polifacético actor Asier Etxeandia, muy nombrado en los últimos tiempos por su inteligente montaje músico – teatral El interprete, que desde aquí animo a todos ustedes a que lo vayan a ver en algún teatro de la comunidad. Este camaleónico actor concluye su diagnostico sobre la afección de los españoles por la cultura y lo resume sentenciando que “España es un país de borregos”, subrayando el mensaje clarividente, que la cultura es una necesidad emocional que necesitamos satisfacer todos para nuestro enriquecimiento personal y moral.

No se si somos realmente “cabreros o borregos”, lo que sí puedo afirmar es la existencia de una tendencia creciente de los españoles a viajar y gastar el dinero asistiendo a espectáculos teatrales, conciertos musicales en los auditorios nacionales o autonómicos, visitas a los museos de arte y pintura más importantes de nuestro país, etc, y todo eso a pesar de sufrir el IVA cultural más elevado de Europa. Se acaban de celebrar los Premios Goya al cine español, en dicha gala se dijo bien claro y bien alto que el cine español ha tenido un ascenso meteorico y un éxito comercial tal, que no se conocía desde hace ya tiempo.

Soy consciente de la desviación producida en el análisis económico que acostumbro a comunicar habitualmente en esta columna. No quería dejarme en el tintero esta reflexión de lo publicado acerca de la actitud de los ciudadanos por la cultura en todas sus manifestaciones. De alguna manera sí tiene que ver con la economía y con el PIB, y dice mucho a favor de la solidaridad de los españoles por atender un gasto en plena crisis económica, viendo cine y espectáculos creados en España y en otras latitudes. Si que me gustaría recordar aquí otra celebración reciente, el Año Nuevo chino, o más bien el Año de la Cabra de madera, así es como se le denomina en China. No podemos olvidar la importancia que tiene para nosotros este potente mercado desde el punto de vista de la inversión y la colaboración con nuestros empresarios y organizaciones deportivas nacionales.

Es deseable que este año de la cabra sea realmente prospero para ellos y para nosotros, la globalización que respiramos todos los días nos ha de proteger para evitar una nueva recaída en las magnitudes económicas. Si China sigue creciendo y nosotros estamos pegados a ellos, siempre nos contagiaremos de ese proceso de crecimiento económico, de esa necesidad de comprar nuestros bienes más preciados que ellos no son capaces de fabricar ni de copiar correctamente. Su apuesta por nuevos modelos de innovación es envidiable. Hay que tener en cuenta que una de nuestras válvulas para avanzar en la salida de la crisis pasa por crecer en la exportación, de modo que ahí seguimos teniendo un mercado para cuidar y mimar.

Sería una temeridad del intelecto no dedicar alguna reflexión también a la posición en la que ha quedado la economía helena. A lo largo de toda la semana hemos podido asistir a una maratoniana agenda de encuentros y desencuentros del lobby heleno en Bruselas con las autoridades de la troika- nos dejaremos de eufemismos para designar a estos terribles, poderosos y desalmados represntatntes de la troika-, que al final se han impuesto a las decisiones del gobierno de Alexis Tsipras y su flamante ministro de Finanzas, Varoufakis. Les guste o no al Eurogrupo, tarde o temprano tendrán que suavizar los planteamientos rígidos en la aplicación de dosis de austeridad. Sabemos que será un proceso mas bien largo, al final estoy convencido, prevalecerá el sentido común y no habrá más remedio que aflojar la soga del condenado. Esto será así, por la dificultad y la imposibilidad de conseguir superávits fiscales y comerciales a corto plazo, que permitan alcanzar un crecimiento económico suficiente. Ahora se negocia con Grecia, más adelante también pueden suceder cambios en las políticas económicas francesa, italiana o portuguesa e incluso en España.

La coyuntura económica mundial no está del todo saneada, la guerra de divisas no ha hecho más que empezar. Atentos a lo que pasa con las expectativas de compra masiva de activos y deuda publica, a partir del 1º de marzo los helicópteros monetarios inician su arriesgado vuelo sobre la Europa del Sur. Estaremos expectantes ante la evolución del tipo de cambio euro/dólar y las demás divisas competidoras en los mercados financieros internacionales, el yen japonés y el yuan chino, los dos grandes samuráis vigilantes del orden económico mundial.Un último apunte relativo al año electoral en el que nos encontramos inmersos, escucharemos razonamientos diversos y disparatados como soluciones alternativas a nuestros problemas actuales y futuros de estabilidad y armonía. Sobre el reciente viaje de Pablo Iglesias a Nueva York, he recordado aquel mismo viaje, aunque este más largo, que realizó nuestro poeta más prestigioso de todos los tiempos, Federico García Lorca. Un viaje realizado unos meses antes de la crisis del 29 en Estados Unidos.

El señor Iglesias lo ha visitado también en un periodo de crisis económica en Europa. Es probable que haya visitado la Universidad de Columbia y el capitalismo americano para comprobar in situ la recuperación de su economía y del empleo. Es probable que Pablo Iglesias haya regresado con todo un recetario anti crisis en la maleta, aprendido de sus correligionarios y profesores de economía en Harvard y Columbia. Léase el Nobel Joseph Stiglitz y el profesor Mark Weisbrot codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR), recomiendo visiten la Web: http://www.cepr.org/.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(0)
Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+
0 comentarios