La mayoría de las causas de este fracaso enumeradas por los analistas se podrían solucionar con la implementación de un buen sistema de control de gestión.
El control de gestión en una empresa, independientemente del tamaño que tenga, no se limita a analizar la contabilidad de la misma y tratar de explicar las desviaciones que se producen. Dentro del control de gestión podemos destacar las siguientes actividades: establecer estrategias y formular objetivos, elaborar unos programas de acción a través de los presupuestos, análisis de desviaciones, utilización de recursos, medición de resultados, corrección del desempeño o mejora, …
Desde nuestra experiencia, las principales herramientas con las que cuentan las pymes para poder instaurar un sistema de control de gestión son las siguientes:
- Elaborar un plan estratégico.
Es importante que toda organización, sea grande o pequeña, disponga de un plan estratégico. Es fundamental saber hacia dónde nos dirigimos y cuándo y cómo lo haremos. Para ello tendremos que definir dónde estamos ahora y dónde queremos llegar dentro de unos años. A partir de ahí, tendremos que concretar el camino.
- Confeccionar presupuestos.
Con los presupuestos cuantificamos el plan estratégico y vamos comparándolo con la realidad de manera que, si surgen desviaciones, podamos adoptar las medidas correctoras necesarias.
Los presupuestos nos van a permitir coordinar las distintas áreas de la empresa para conseguir nuestros objetivos.
- Análisis económico/financiero.
Simplificando podríamos decir que el objetivo de la empresa es maximizar el beneficio del capital invertido. La gestión financiera tiene que conseguir:
- Maximizar los resultados a largo plazo, para ello tiene que optimizar el uso de recursos mediante la aplicación de políticas de control de costes
- Optimizar los recursos propios y ajenos y conseguir un equilibrio entre ambos
- Optimizar la gestión de los flujos de dinero
- Minimizar el riesgo de las inversiones realizadas por la empresa mediante el análisis de la rentabilidad de las mismas y los costes que nos van a generar.
- Proveer a la dirección de la empresa de información relevante para la toma de decisiones a través de la elaboración de un cuadro de mando.
- Análisis y control de actividades operativas.
Se trata de estudiar el conjunto de actividades desarrolladas por la empresa para hacer llegar el producto o servicio al cliente final.
A partir de la cadena de valor de M. Porter, las diferentes áreas que podemos encontrar dentro de una empresa serían las siguientes:
- Producción y fabricación.
- Comercial y marketing.
- Compras.
- Distribución y logística.
- Recursos humanos.
- Finanzas.
A través del control de gestión podríamos analizar las distintas áreas de la empresa, cuantificando y optimizando los recursos que cada área consume, identificando procesos clave y elaborando procedimientos de actuación.
Los sistemas de información nos permiten tener acceso a la información en tiempo real y en cualquier lugar, lo cual nos permite hacer un seguimiento de los resultados que obtiene la empresa y que se pueda tener un control continuo. Esto permite aplicar correcciones de manera casi inmediata.
Es importante que la empresa actual tenga unos sistemas de información bien desarrollados y que estén alineados con las actividades y objetivos de la empresa.
Gracias a los sistemas de información el control de gestión estará mucho más centrado en la gestión y menos en el control porque éste se realizará de forma automática.